Holaaaaa… Nos reencontramos en Girona, donde los Reyes han entregado esta tarde los Premios Fundación Princesa de Girona. Mucho ha llovido desde ayer, día en el que Letizia estrenó un vestidazo de Carolina Herrera  (el evento lo merecía), y que no os pude comentar por otros menesteres profesionales. Pero no hay que llorar: la Reina ha vuelto por partida doble dándonos buen material para el análisis…

Por ahora no hay más fotos disponibles que estas de Casa Real…

He aquí la primera ración. Los Reyes han comenzado con un encuentro informal con los premiados en ediciones anteriores y con una reunión-almuerzo con el Consejo Asesor de la Fundación Princesa de Girona. Por la tarde, Don Felipe y Doña Letizia han presidido la XVI reunión del Patronato de la Fundación Princesa de Girona. Todo ello en el Hotel Camiral de Girona.

Como veis, el entrante de Letizia tiene su miga. Para empezar, blusita blanca de manga larga, aunque sedosa, de Hugo Boss; y una nueva falda lápiz ¡de flores! ¡Por fin! Majestad, si llega a tardar más, las flores ya se hubieran puesto mustias… (¿De dónde será la falda?)

Letizia, saludando a la directora general de la Fundación Princesa de Asturias, Mònica Margarit.

Y no me olvido de ese bolso mediano al hombro, ¡en verde! ¡Pero qué está pasando! ¡Un color novedoso tras días y días de bicromatismos rojiblancos o total red directamente!. Siguiente bocatín dirigido a su pelo, un semirrecogido con bucles y pendientes tricolor de Coolook.

Diré que el bolso, aun gustándome, me causa cierta contrariedad. O es un pelín grande, o un pelín innecesario o un pelín incómodo para saludar y demás. En todo caso, agradezco el tono de color subidito y que prescinda, por una vez, de tanta cartera de mano.

Y continuamos con este menú especial catalán, en el que Letizia se ha cambiado para el gran acto del día: la entrega de los premios princesa de Girona. Nos ha servido, ¡atención! ¡Un estilismo total white! A primera vista no sabía decir si se trataba de un mono, o de dos piezas de pantalón con top sin mangas y escote a pico cruzado. Podía tener todas las trazas de Hugo Boss (¿recordáis uno bicolor blanco-negro muy parecido?), y sin embargo Letizia nos ha dado una enorme sorpresa. Es un mono, sí. Después de algunas dudas, confirmo que es de Massimo Dutti.

Lleva bolsillos, aunque haya veces que a la Reina no se le noten… Al prinicpio pensé que era de Elogy, la firma con la que colabora Juanjo Oliva, uno de nuestros mejores diseñadores, que se vende en El Corte Inglés. Es 100% poliéster, y actualmente no está disponible en la web. Los precios de esta firma suelen ser asequibles, y la verdad es que no puedes conseguir mejor diseño por menos euros. Es el hermano gemelo del anterior mono de Inditex.

El modelo de Elogy, tal cual.

 

 

En esta foto, por ejemplo, no le veo los bolsillos.

La Reina lo ha customizado, pues le ha añadido un cinturón ancho, que en el modelo original de Dutti es largo y de la misma tela. Francamente, este estilo tampoco me seduce para un mono fluido. Parece de piel, ¿no?

Y así, a lo tonto a lo tonto, aunque este look sugiere frescura y cierta informalidad, Letizia no ha dudado en enjoyarse. Al fin y al cabo, una gala siempre es una gala. Pues eso: ha sacado los pendientes de oro blanco y diamantes chandelier de Yanes; y los dos brazaletes gemelos de Cartier.

Este año los está aireando muchísimo, de lo cual me alegro. Son piezas históricas de la Casa Real y para eso están. Quizás un poco de más para este conjunto, o con una sola pulsera hubiera sido suficiente. La cartera también va a juego en plateado, de Felipe Varela, y terminando con las sandalias galácticas con brillis de Magrit.

La cartera y los brazaletes, en primer plano.

¿Creéis que ya hemos terminado? Noooo… ¡Nos falta el postre, chicas y chicos! Si pensábais que Letizia había recurrido de nuevo a sus moños retorcidos, ¡voilà! Se da la vuelta y ¡coleta! Una coleta a los que pedían algo más juvenil, aquí está. Con raya al lado, a media altura, y un mechón enroscado en la goma. ¡Muy bien!

Esta gala está enfocada a distinguir a los jóvenes, y creo que Letizia ha acertado de pleno con su look. El blanco da limpieza, pureza, inspira cierta inocencia. Le ha dado brillo con las joyas y ha rebajado la seriedad con una coleta. Pues nada, ¡un buen menú! ¿Estáis de acuerdo?

Letizia, dando uno de los premios. En total se entregan en cinco categorías, a jóvenes emprendedores y solidarios entre los 16 y 35 años. ¡Felicidades a tod@s!

Y P.D: Por supuesto que os comento el look de ayer. Laura ya lo analizó divinamente, y solo apuntaré que me encantan este tipo de vestidos. Son muy Carolina Herrera, con las características preferidas de Letizia: sin mangas, cuerpo ajustado y falda con ligero vuelo. Elegante y femenino. Y ROJO. Sí, el color de España. El detalle desliz del suje blanco ha restado medio punto, pero no debemos incendiar este modelo solo por eso, ¿no? Iba regia y muy en su línea. Un pequeño pero: no me convencen tantas bandas. El moño, mejor este, que el de Santander. Y atención a esa pulsera de rubíes y diamantes, que tiene desde 2007, cuyo joyero desconocemos, pero que no nos puede pasar inadvertida.

Lo de ayer ya es historia… Así de veletas somos… Hasta mañana. ¡Seguiremos en Girona!