Después de un mes alejada de su trabajo en ‘Sálvame’, Mila Ximénez se ha dejado ver dando un paseo en Madrid en compañía de unos amigos. El nuevo número de SEMANA, ya la venta en tu kiosco, muestra todas las fotografías de su reaparición pública tras un largo tiempo alejada de las cámaras. Tras esta cita en la capital, donde estuvo acompañada de Paco, expareja de Jorge Javier Vázquez, y de Antonio Rossi, la sevillana ha vuelto a rodearse de dos buenos amigos. En esta ocasión han sido Raúl Prieto y David Valldeperas los encargados de acompañarla en el delicado momento que atraviesa.

Raúl Prieto, director de ‘Viva la vida’ (además de exdirector de ‘Sálvame’ e íntimo amigo de Belén Esteban) es una de las personas más próximas a Mila. Desde que anunció que padece cáncer de pulmón, en junio del año pasado, no se ha separado de ella y es uno de los allegados que más pendientes están de la ex de Manolo Santana. David Valldeperas, por su parte, es otro amigo incondicional. Llevan años trabajando juntos en televisión y desde hace años la relación entre ellos ha trascendido de lo profesional a lo personal.

Ambos periodistas han sido piezas clave en el proceso de recuperación de la colaboradora. A lo largo de los últimos ocho meses, ambos han la han arropado y la han acompañado siempre que sus respectivos trabajos y el estado de salud de la sevillana han permitido que esté rodeada de los suyos. Como muestran las imágenes, los dos velan por Mila con enorme cariño. El novio de Joaquín Torres, que conduce el vehículo en el que se trasladaron a su domicilio en Madrid, no duda en salir del asiento de conductor para ayudarla a salir de su coche. Acto seguido, Valldeperas toma el relevo y es él quien escolta a la andaluza en los pasos que la conducen a la entrada de su vivienda. Sus gestos dan fe del enorme cariño que sienten hacia la colaboradora, a quien la audiencia de Telecinco y quienes forman parte del equipo de ‘Sálvame’ echan mucho de menos.

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En las últimas semanas, la ausencia de Mila en el trabajo y su mutismo en las redes sociales preocupaban a sus seguidores. Quizás por eso hace unos días decidía romper su silencio para dirigirse a quienes siguen sus pasos en Instagram. «La misma de siempre aunque ya no la de antes«, explicaba. Sus palabras, aunque breves, resumen la transformación personal que ha vivido en tan poco tiempo. Llevaba desde el pasado 27 de enero sin dar señales de vida en las redes, así que sus ‘followers’ agradecieron su post con numerosos ‘likes’ y palabras de ánimo. “Te esperamos con ganas y te mandamos todo el amor del mundo, las grandes batallas están destinadas a los mejores guerreros», «Mucho ánimo Mila y fuerza. La quimio cansa te lo puedo asegurar», «Fuerza, positividad y saca la garra que llevas dentro», «Con ganas de verte otra vez, mucho ánimo Mila», le decían.

Desde un primer momento, nada más saber que se enfrentaba a una enfermedad larga y complicada, Mila Ximénez dejó claro que lucharía con uñas y dientes para combatir su dolencia. Tenía miedo y no lo ocultaba, pero por encima de todo destacaba sus ganas de vivir. «A mí un tumor de mierda no me va a parar la vida ni de coña», explicaba el 16 de junio de 2020, cuando comunicó a toda España que se enfrentaba a un cáncer. Tres meses después, a su regreso a los platós, ya eran visibles las consecuencias de su lucha. «Entré en una depresión muy gorda, no me podía levantar de la cama«, reconocía.

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Ahora, el estado de ánimo de Mila Ximénez no atraviesa su mejor momento. Echa de menos a sus nietos y a su hija, Alba Santana, que viven fuera de España. Por eso en estos días cobran tanta importancia sus hermanos, que son el pilar de su vida, y amigos como Prieto o Valldeperas, que han demostrado con creces ser su segunda familia y están pendientes de ella en cada instante de su difícil etapa personal. Mila no está sola y así ha quedado reflejado en estas instantáneas. Más cariño y protección, imposible.