María Ángeles Grajal ha retoma su rutina en Madrid tras la muerte de su marido y ha quedado con unas amigas para comer y desconectar de todo lo ocurrido.


María Ángeles Grajal está viviendo uno de los momentos más duros de su vida después de la muerte repentina de su marido, Jaime Ostos, a causa de un infarto. Después de volver de Bogotá, Colombia, donde precisamente fallecía su marido, María Ángeles ha retomado en España su rutina. Una comida con un grupo de amigas ha sido clave para desconectar de la etapa tan dura que atraviesa.

Ella misma ha querido compartir con la prensa cómo se encuentra. Y lo ha hecho entre lágrimas: «Estoy hundida, muy hundida. Gracias a mis amigas que me acompañan todo el rato», empieza diciendo entre lágrimas, pero agradecida a sus mejores amigas que han decidido no dejarla sola en ningún momento.

La que fuera mujer del torero Jaime Ostos ha reconocido que están siendo días muy complicados. «Terrible», declara rotunda sobre cómo ha sido la vuelta a casa sin su marido. María Ángeles Grajal aterrizaba el pasado miércoles con las cenizas de su marido y se reencontraba en el aeropuerto de Barajas de Madrid con su hijo, Jacobo Ostos, junto al que protagonizaba un emotivo momento.

María Ángeles no puede evitar romperse al hablar de su marido

Vídeo: Europa Press.

Ha pasado un día estupendo, al lado de sus amigas, que la están apoyando mucho estos días. María Ángeles Grajal prefiere seguir con su rutina y ha asegurado a la prensa que no quiere decir nada, aunque se muestra agradecida: «No voy a decir nada, ya he dicho que muchas gracias a todos y ya está. No tengo nada más que decirte». Lo que sí ha querido es dedicar unas palabras bonitas a su marido: «El hombre de mi vida, lo seguirá siendo», dice tajante sobre Jaime Ostos.

Le ha dedicado una bonita dedicatoria a su marido fallecido

Vídeo Europa Press.

Después de unos días muy duros, María Ángeles Grajal aterrizó hace unos días en España procedente de Bogotá, Colombia, donde fallecía el pasado fin de semana su marido, Jaime Ostos, a causa de un infarto. La mujer del torero fallecido ha tenido que pasar unos días allí para resolver el papeleo pertinente, pero aterrizaba este miércoles en el aeropuesto de Barajas de Madrid con las cenizas de Jaime.

En el aeropuerto le esperaban su hijo, Jacobo Ostos, y otros familiares y varios amigos. Como no podía ser de otra manera, María Ángeles, que llegaba vestida totalmente de negro por el luto, se ha roto al abrazar a los suyos. A pesar de que estaba oculta bajo la mascarilla, su rostro mostraba lo destrozada que está ante la muerte repentina de su marido.

Su hijo, que estaba en España cuando se enteró de la muerte de su padre, no dudaba en abrazar a su madre a su llegada. Ambos se han roto y no han podido reprimir las lágrimas. Permanecieron un rato abrazados antes de desplazarse hasta el coche y volver a casa.