31 de diciembre de 2018. El calendario de Isabel Pantoja no olvida esta particular fecha. La llegada del nuevo año no fue lo más exótico que ocurrió dentro de los muros de Cantora esa Nochevieja. De hecho, el comienzo del 2019 quedó eclipsado por una curiosa escena que detonó la ‘Caja de Cantora’. La popular finca gaditana nunca volvió a ser vista con los mismos ojos tras las declaraciones de Kiko Rivera arremetiendo contra Aneth en ‘Supervivientes’: “¿Qué hicieron tus dos amigas en mi casa? Practicaron sexo en el salón de mi casa”. Pum.

Cantora dejó de ser aquel lugar anodino, solitario, triste… donde la tonadillera pasaba sus días alejada del mundo, retirada de la sociedad, en una clausura elegida. A partir de ese momento, la casa de Isabel Pantoja se llenó de vida y de color, pero también se convirtió en foco mediático. Los cimientos del hogar más preciado de la cantante comenzaron a soportar críticas de todo tipo.

El Cantosofá

 

El sofá de Cantora se transformó en una figura retórica. Todo el mundo hablaba de él como si tuviera entidad propia. No era para menos, porque poco a poco comenzaron a salir datos sobre la noche de lujuria. ‘Sábado Deluxe’ fue el encargado de poner números a la ecléctica ecuación. “No fue cosa de dos, sino de tres”. Pum, pum, racapúm. Pues sí. La pasión descontrolada iba sumando hasta almas.

“Varias personas hicieron lo que no tuvieron que hacer allí, y no respetaron mi casa”. Estas fueron las declaraciones de Isabel Pantoja sobre lo ocurrido en su particular templo. Escena que aseguró no haberse enterado hasta que su hijo lo hizo público en televisión.

Su casa, su santuario, la herencia de Paquirri, el hogar de retiro de su madre doña Ana. Allí, esa noche del 31 de diciembre hubo un trío de sexo lésbico.

En pocos días, se cumple un año de aquel suceso e Isabel Pantoja no se cansará de llevar esa estrella que le pesa tanto, pero ¿qué otra cosa puede hacer, súper?