Irene Rosales todavía sigue contratada en una agencia de Mediaset, eso sí, como influencer, a pesar de no pisar un plató desde hace meses.


Irene Rosales dejó ‘Viva la vida’ el pasado mes de julio. El día 11 comunicó frente a la audiencia que abandonaba la televisión, pues estaba cansada de tener que dar explicaciones y de que se la juzgara. Tras esta drástica decisión se refugió en su familia, así como en sus redes sociales, las cuales a día de hoy son su fuente principal de ingresos. Con casi 700.000 seguidores, la esposa de Kiko Rivera tiene, según los expertos consultados, «un perfil con alta interacción, muy atractivo para las marcas y perfectamente podría llegar a pedir por cada publicación más de 2000 euros». Quizás por ello siga interesado Mediaset en ella, cadena a la que sigue unida seis meses después de retirarse de la pequeña pantalla. Tal y como ha podido comprobar SEMANA, Irene Rosales todavía consta en la cartera de ‘Likeu’, la agencia de representación del grupo de Mediaset que «ofrece a las marcas contenido de calidad con una capacidad de cobertura total» y en la que «prometen sumar audiencias a través de tres tipos de contenido: televisión, social media y digital content».

Irene Rosales
Gtres

En ella Irene Rosales tiene a compañeros como Jorge Javier Vázquez, Joaquín Prat, Sonsoles Ónega, Sandra Barneda o concursantes de ‘La isla de las tentaciones’, entre otros. Todos estos rostros son considerados creadores de contenido que cumplen con las garantías exigidas por el grupo Mediaset, ya que son «excelentes comunicadores». Aunque Irene Rosales ya solo se confiese en su Instagram, donde además de contar su día a día, promociona productos como, por ejemplo, diferentes marcas de alimentación, ropa o donde incluso hace sorteos. Irene Rosales es todo un reclamo, más aún desde que no aviva ninguna polémica familiar. Es sincera y cercana, siendo estos dos aspectos muy valorados en determinados sectores del universo 2.0. Pero, ¿cuáles son sus puntos fuertes? La agencia que está detrás de Irene en redes sociales lo tiene muy claro: Irene Rosales interesa en diferentes materias como el lifestyle, la moda y la maternidad.

«Madre, influencer, colaboradora de TV y mujer todoterreno. Irene destaca por su alegría, su naturalidad y elegancia. En sus redes sociales comparte con sus seguidores sus intereses, familia, rutinas de belleza, outfits… No te pierdas sus novedades.«, dicen junto a dos imágenes de Irene Rosales. Una descripción en la que afirman que su target es la franja de edad situada entre los 25 y los 25 años y es que Irene triunfa, independientemente de Kiko. Su perfil es un referente para muchas marcas que se fijan en ella, a diferencia del DJ, quien en los análisis de audiencia no saca buenas notas. «Es tan conocido como poco admirado”, comentan desde Personality Media. Prueba de esta afirmación son los números obtenidos, pues Kiko suspende en varias variables como «modelo a seguir» o «confianza».

Irene Rosales
Telecinco

Sus vueltas puntuales a ‘Viva la vida’

Irene Rosales está pasando por un mal momento y, aunque cuenta con la ayuda de su terapeuta, le gustaría estar más fuerte este 2022. Aunque abandonó ‘Viva la vida’ el pasado verano, es cierto que cada vez que han requerido de su presencia ella les ha tendido la mano. En noviembre entró a través de videollamada, momento que aprovechó para aclarar su no boda con Kiko y fue solo un mes después cuando volvió de forma puntual para desvelar cuál era su relación con Isabel Pantoja. Parece que su adiós no es definitivo, eso sí, de momento sabe cuáles son sus prioridades y en ella no aparece la tele.

Esta misma semana explicaba frente a sus followers que se había visto desbordada. Su vida los dos últimos años ha dado un giro de 180 grados al perder a sus padres y al enemistarse su marido con Isabel Pantoja. Esta situación cambió todo por completo, tanto es así que fue inevitable experimentar más de un bajón. «Intento ver el lado bueno a todo. Pero ahora mismo estoy en un momento de mi vida en el cual mi mente no asimila más problemas», confirmó haciendo gala una vez más de su sinceridad.