«He querido estar con mi marido y no me arrepiento de ello porque sé que me necesita», ha afirmado la sevillana.


Anabel Pantoja y Omar Sánchez vivieron la celebración por su boda rodeados de familiares y amigos con las destacadas ausencias, entre otros, de Kiko Rivera e Irene Rosales. El matrimonio decidió no acudir a la fiesta que tuvo lugar en La Graciosa tan solo dos días después de la muerte de doña Ana, la madre de Isabel Pantoja. Cansada de especulaciones, la sevillana se ha pronunciado al respecto explicando al detalle los motivos de su ausencia.  

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«Única aclaración que voy a hacer respecto al tema», indicaba en sus historias de Instagram. Continuaba haciendo alusión a que en 2020, ella perdió a dos pilares fundamentales en su vida, sus padres. «Quien estuvo ahí arropándome sin la necesidad de tener que estar charlando o mirándonos fue mi marido». Continuaba recalcando que en esos momentos en que pierdes a alguien «no tienes ganas de nada» y subrayaba que el «saber que tienes cerca a tu compañero de vida para cualquier cosa te da refugio, calor y amor».

Irene Rosales ha querido recordar que le ha dado «una pena enorme no acompañar a Anabel y Omar en su día tan especial. La vida a veces te da un golpe y te cambia todo por completo». La mujer de Kiko Rivera ha incidido en que hay que «respetar cada opinión y formas de afrontar cada circunstancia». Concluye este ‘post’ pidiendo que se respete cada decisión. «Yo he querido estar con mi marido y no me arrepiento de ello porque sé que me necesita y ahí estaré para todo».

Gtres

Finalmente Kiko Rivera e Irene Rosales decidieron no acompañar a Anabel Pantoja en este gran día que los recién casados vivieron en la playa de Pedro Barba, en La Graciosa. Los novios estuvieron rodeados de muchos amigos, alrededor de 70, con la presencia de rostros conocidos como Raquel Bollo y su hija Alma Cortés o Belén Esteban. Esta última brilló con un diseño de inspiración nupcial que llevaba la firma de Virginia Abzueta.

Una romántica ceremonia

Anabel Pantoja, por fin, ha podido poner el broche de oro a su relación tras hacer frente a muchos obstáculos. La novia llegaba radiante y muy emocionada al altar, elegía para la ocasión un diseño estilo ‘naked dress’ bordado y con mangas de murciélago. Su discurso consiguió emocionar a todos los invitados, sobre todo, cuando dirigió unas preciosas palabras a Omar. «Me has hecho sentir la mujer más valorada, la más guapa, la que está más buena y la que más amas. Eso solo lo he sentido contigo», le decía.

Uno de los instantes más destacados que nos deja la celebración se produjo cuando la pareja intercambió los anillos. Era entonces cuando Anabel despertaba la sonrisa de todos  exclamando este comentario: «¡Estás condenado toda la vida!».

¡Enhorabuena!