Gloria Camila llegó a España a finales de 1999, cuando la adoptaron sus padres, José Ortega Cano y Rocío Jurado. Desde entonces su vida ha sido una constante carrera de obstáculos.

gloria-camila
Gloria Camila ha dado muestras de una entereza impropias de una mujer tan joven.

Gloria Camila no lo ha tenido nada fácil, pero lejos de rezumar tristeza, es toda una mujer de 20 años que muestra aplomo a los reporteros que se encuentra en la calle (de momento no ha dado exclusivas a revistas ni ha pisado platós de televisión) y siempre sonríe. En las redes sociales cuelga de manera habitual fotos con su novio, Kiko, que tiene pinta de buen chico, alardeando, por qué no decirlo así, de historia de amor apasionada.

Solo tiene 20 años. Lo repito, porque a veces perdemos la perspectiva del tiempo. A esa edad es fácil equivocarse, meterse en líos, pelearse o tener unas palabras desafortunadas con alguien. Cuando tu vida es retransmitida y juzgada por televisión cuesta más mantenerse frío, cuerdo y con serenidad. Y generalmente Gloria Camila suele acertar en sus declaraciones. No pisa demasiados charcos.

gloriacamila1
Gloria Camila ha estado siempre muy pendiente de su hermano José Fernando, protagonista de la última portada de SEMANA en la que nos anuncia que va a ser padre.

Gloria Camila ha vivido siendo solo una adolescente, que casi lo es todavía, la cruel enfermedad de su madre, Rocío Jurado, su deterioro diario, su ausencia cuando se marchaba a Houston a recibir un tratamiento desesperado por salir de un callejón sin salida, y su ausencia.

Tras la desaparición de ‘La Más Grande’ presenció la desintegración familiar, la ruptura con su hermana mayor,Rocío Carrasco… Y llegaron cuestiones de mayor calado: los problemas de Ortega Cano para aceptar el revés del destino de la prematura muerte de su mujer. Hace solo unas semanas, el torero reconoció que fue entonces cuando empezaron sus problemas con la bebida.

Y Gloria Camila todavía estaba allí… Como el dinosaurio del célebre cuento de Augusto Monterroso.

gloria-camila
La hija de Rocío Jurado ha heredado las costumbres y tradiciones de su madre.

Los problemas crecen. José Ortega Cano tiene un accidente que casi le cuesta la vida y acaba en la cárcel. Gloria Camila se queda de cabeza de familia, con un hermano mayor, José Fernando, que también tiene sus problemas que todos conocemos. No pierde la cabeza y sigue estudiando, aunque ya lo ha dejado y ha puesto una tienda que ya ha echado el cierre. Pero no pierde el Norte ni da síntomas de debilidad, salvo algún que otro percance que se sobredimensiona en televisión.

No he hablado nunca con ella ni hemos coincidido, pero me da que debe de ser una roca dura de Chipiona, como le dijo Lola Flores a su madre. Eso sí, se le puede objetar cierto aire pendenciero en las redes sociales, que ha llevado a Cazamariposas a darle el sobrenombre de ‘Gloria Camorra’, la sobreexposición de su historia de amor y la falta de diplomacia, que a veces juega a su favor y otras en contra.

ortega-cano-y-gloria-camila
Siempre ha sido un gran apoyo para su padre y viceversa.

Por darle un consejo, sin ser yo nadie, tiene que mirarse lo del rencor, porque, por lo general, no lleva más que a una callejuela sin salida, a la que cantaba su madre. Perdonar es terapéutico y ayuda a avanzar. Está claro que no pinta nada en la boda de su hermana, Rocío Carrasco, que sería una pantomima que la invitara, pero si pasara del asunto viviría más feliz.

Una reconciliación me parece improbable, pero sería un momentazo que estaría a la altura de la boda de Lolita, la aparición de Paquirrín en el primer concierto de Isabel Pantoja tras quedarse viuda o el beso de Sara Carbonero e Iker Casillas tras ganar La Roja el Mundial.

gloria-camila
Es uña y carne con su sobrina Rocío Flores Carrasco, quien tampoco se habla con su madre, Rocío Carrasco.