El marido de la colaboradora, que trabaja como conductor de ambulancia, ha tenido que trasladarse a otra casa para evitar contagiarla de COVID-19.


El azote del coronavirus separa a muchas familias y parejas de nuestro país, que deben permanecer confinados en sus domicilios. En numerosos casos, los miembros de un mismo clan deben distanciarse entre ellos para evitar contagios entre ellos. Es el caso de Belén Esteban. La colaboradora ha revelado en ‘Sálvame’ que su marido, Miguel Marcos, ha tenido que trasladarse a otra residencia ante el riesgo inminente de contagiarse por el COVID-19.

Miguel Marcos, marido de ‘la princesa del pueblo’, trabaja en el ámbito sanitario. Es empleado del Servicio de Emergencias de la Mancomunidad y encargado de conducir uno de los vehículos que transportan a médicos y los enfermeros y que asisten a las personas de Paracuellos del Jarama, el municipio madrileño donde viven. Su situación laboral lo expone constantemente al virus que ya ha afectado a 94.417 personas en nuestro país y ha ocasionado 8.189 fallecidos hasta la fecha.

Por este motivo, la madrileña y su pareja han tomado una drástica decisión: permanecerán separados para evitar cualquier riesgo. La propia Belén lo ha contado en ‘Sálvame’, donde ha intervenido por videoconferencia para mostrar a la audiencia su receta de los huevos rellenos. Antes de compartir los secretos de su plato, decía, con la voz rota: «Quiero dar un mensaje a mi marido. Que me volvería a casar con él diez mil veces más. También quiero mandar un mensaje a sus compañeros y a la policía de Paracuellos del Jarama». Al verla tan emocionada, Jorge Javier Vázquez enseguida le preguntó qué le sucedía.

«Soy de gravísimo riesgo»

«Con esta situación que hay sabéis que soy de gravísimo riesgo. Miguel hace 12 días se ha tenido que ir a su piso porque la gente que está en la sanidad de España está con los enfermos y porque están habiendo casos. Miguel y yo nos planteábamos esto. Él no lo tiene, ni sus compañeros, pero como están con enfermos él se ha ido», decía Belén. la ex de Jesulín de Ubrique padece diabetes, lo que la convierte en una persona de máximo riesgo ante el coronavirus.

«No lo sabía nadie, pero lo he querido decir en el programa. Él viene… Como no salgo para nada, viene a traerme alguna cosa. Yo me quedo en el porche y él en la puerta. Y nos vemos así, en la distancia», confesaba.

«Cada tres o cuatro días viene a casa por si me falta alguna cosa»

Miguel Marcos Belén Esteban

Sincera, la colaboradora añadía. «Nos decimos muchas cosas, que me echa de menos. Yo lo echo mucho de menos y él a mí. Cuando lo vea lo cogeré con muchas ganas. Mi marido gracias Dios tenía un piso y por el bien mío se ha tenido que ir. Menos mal que mi marido tiene un piso, que muchos sanitarios no pueden tenerlo».

Aunque han optado por estar separados, Miguel visita el domicilio conyugal unas dos veces por semana. «Cada tres o cuatro días viene a casa por si me falta alguna cosa. Me deja la compra en la puerta y lo veo desde mi ventana o mi porche. Lo más importante es que todo esto acabe». Belén ha querido enviar un cariñoso mensaje de apoyo a quienes se exponen cada día a la pandemia. «Un beso muy fuerte a todos mis compañeros y a todos lo policías y Guardia Civiles de toda España».

Preocupada por su enfermedad

No es la primera vez que Belén muestra su preocupación ante el coronavirus. Tras ser  decretado el Estado de Alarma decidió sumarse al movimiento «Yo me quedo en casa» y permanecer en su residencia por seguridad. «Tengo un problema, diabetes, soy de alto riesgo. El director me llamó y me dijo que era mejor que estuviera en casa», decía en ‘Sábado Deluxe’ el pasado 15 de marzo. En su intervención dejaba clara su preocupación ante la posibilidad de contagiarse del COVID-19, ya que su marido es técnico sanitario.

En sus primeros días de cuarentena se mostraba oprtimista. «Soy muy activa, tengo mi rutina de todos los días. Salgo a desayunar con mis amigas… con el problema que tengo es peligroso. El mensaje que quiero dar es que yo podría estar ocupando una cama pero qué necesidad si puedo estar en mi casa. Estoy bien. Voy a ordenar armarios, ver películas, leer», señalaba. Ahora, en cambio, los ánimos empiezan a decaer. Y es que estar alejada de su marido no es fácil. Afortunadamente, todo pasa, así que próximamente podrán estar juntos de nuevo.