Ante los focos, Demi Moore  siempre ha brillado como una de las actrices de mayor éxito de Hollywood, pero su realidad cuando se apagaban la luces era bien distinta. La intérprete repasa los episodios más duros de su existencia en su biografía ‘Inside Out. Mi historia’, donde desvela los abusos que sufrió siendo una menor y que, al parecer, pudo permitir su madre. 

Su relato es totalmente estremecedor y recuerda sus adicciones. «Esnifé tanta (cocaína) que a punto estuve de abrirme un agujero en la nariz», cuenta en la publicación. Su infancia y juventud estuvieron marcadas por una relación complicada con sus padres y pronto llegaron las adicciones: «El amor que recibí de niña fue perverso, y por eso acabé relacionando amor con sufrimiento».

Se casó cuando tenía tan solo 18 años con un músico de rock, Frederick George «Freddy» Moore. Este sería su primer matrimonio: «No quería aceptar que iba a casarme solo para distraerme y olvidar, por unos días, el dolor de la pérdida de mi padre».

Asimismo revela su complicada relación con la comida como consecuencia de la película ‘Streaptease’: «Seguí una dieta muy estricta y restrictiva. Para desayunar tomaba media taza de avena y la mezclaba con agua. El resto del día me alimentaba a base de proteína y de un poco de verdura. Y nada más».

La actriz Demi Moore se ha sincerado con su propia vida y ha escrito en las páginas de su libro lo más oscuro de su infancia, su adolescencia, los inicios en la profesión y sus matrimonios fallidos con Bruce Willis o Ashton Kutcher, este último con el que realizaba tríos. Pero quizá lo más duro es lo que trató en el programa ‘Good Morning America’, cuando narró el día que fue violada cuando tenía 15 años, con el consentimiento de su propia madre.