El próximo 25 de agosto los príncipes Haakon y Mette-Marit de Noruega celebran su 20 aniversario de matrimonio. Un logro por el que pocos apostaban al principio de su relación, pero que ha evolucionado hasta convertirse en una de las parejas más sólidas y cómplices de la realeza europea. Ella aportó un hijo, Marius, fruto de una relación anterior y juntos han sido padres de los príncipes Ingrid Alexandra y Marius Sverre. Ahora echan la vista atrás y hacen balance de su historia de amor, para lo cual han concedido una inusual entrevista en la emisora pública noruega NRK.

Redes sociales.
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Haakon y Mette-Marit se conocieron en el Festival Quart, en 1999, a través de unos amigos comunes. «La brillante chica del sur me impactó. Se nota cuando Mette entra en una habitación. Hay un poder en ello y no es fácil pasarlo por alto. Parecía muy normal. Me gustaba hablar con ella y me sentía bien cuando estábamos juntos».

Para el hijo del rey Harald no fue un problema que ella fuera madre: «Que tuviera un hijo pequeño me hizo darme cuenta de que no tenía miedo a asumir ese tipo de compromiso y responsabilidad».

«Me vio, me entendió, sintió curiosidad y me abrazó», cuenta la princesa.

Mette-Marit padece fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad que le ha obligado a frenar un poco sus compromisos oficiales, pues debe guardar reposo y cuidarse. Aunque eso no le ha impedido continuar cumpliendo con la agenda. Eso sí, ahora se lo toma de otra manera: «Durante el tiempo que he estado enferma, lo más importante para mí ha sido ser simplemente Mette. Saber que no me tengo que definir solo como ‘princesa heredera’, y que se me permite ser Mette. Ha sido muy bonito darme cuenta de eso».

La princesa reconoce los beneficios de esta nueva actitud: «Ha sido una oportunidad para tomarme un descanso, lo que no hubiera podido hacer de otra manera. He podido tomarme las cosas a mi propio ritmo. Los días que he estado mal he podido descansar sin tener mala conciencia. Y ahora es extraño que me sienta mejor que en muchos años».

Durante este programa especial fueron los propios Haakon y Mette-Marit los que eligieron las canciones que iban a sonar. Su playlist particular incluía Never let me go, de Florence and the Machine; Playing your game baby, de Barry White; y Teardrop, de Massive Attack, entre otras. «Somos muy diferentes -dice ella. Cuando le pedí que se uniera a mí en este programa me dijo: ‘¡No con esa lista de canciones!’ Pero creo que eso es bonito, ser diferentes precisamente. Haakon se ha vuelto más dulce al estar conmigo y yo he aprendido mucho sobre lo que significa ser una persona real«.

Gtres.
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El príncipe heredero también lanza un mensaje de esperanza a los jóvenes: «Creo que todos tenemos que defender un poco más a nuestra juventud de cara al futuro. Necesitamos escuchar la voz de los jóvenes para que, juntos, podamos crear una sociedad en la que todos nos podamos sentir como en casa».

La propia Mette-Marit, que tuvo una juventud rebelde, asegura: «Sé que los años entre la adolescencia y la vida adulta pueden ser una fase muy vulnerable. Así lo fue para mí». En la entrevista se recuerda que la joven se rapó el pelo en el instituto: «Creo que mi madre se las arregló bastante bien. Si Ingrid hubiera hecho lo mismo hoy, no sé si hubiera estado tan tranquila».