La reina Margarita, sus dos hijos y sus nueras se citan con el mundo del cine en una brillante noche de homenaje en el palacio de Fredensborg.


Ahora que poco a poco las galas y distintos eventos empiezan a celebrarse con la mayor normalidad posible, la reina Margarita de Dinamarca no ha querido dejar pasar más tiempo para brindar un homenaje a la industria del cine, desde directores y actores hasta el último técnico del equipo.

Para ello organizó anoche un concierto y una cena posterior en el palacio de Fredensborg, en los que la soberana también estuvo acompañada por sus dos hijos, los príncipes Federico y Joaquín, y sus respectivas esposas, la princesa Mary y la princesa Marie.

Casa Real de Dinamarca.

El cine danés se sitúa entre los más prestigiosos del mundo y no deja de recibir reconocimientos internacionales. El último más sonado ha sido el Oscar a la cinta Otra ronca, protagonizada por Mads Mikkelsen, un actor que trabaja con regularidad en Hollywood. Precisamente no faltó a esta cita su director, Thomas Vinterberg, junto a su esposa.

Gtres.

Otro de los rostros famosos que acudieron a la llamada de la soberana fue el actor Nikolaj Coster-Waldau, conocido en todo el planeta por su papel de Jamie Lannister en la serie ‘Juego de tronos’. Él también es otra de sus estrellas que ha logrado dar el salto al cine estadounidense, aunque sin dejar nunca el de su propio país, donde continúa viviendo.

El atractivo y talentoso actor, de 51 años, compartió mesa con la reina Margarita, a cuya izquierda se sentó y con la que estuvo charlando animadamente durante toda la cena.

Gtres.

Mientras tanto, Federico y Mary se sentaban en otras meses junto a otros conocidos de la cinematografía danesa. La princesa demostró sus grandes habilidades sociales y su pasión por las películas. Fue una noche para sentirse orgullosos de su cultura, y así lo dejaron ver.

Mary estaba muy guapa vestida con un look en color plateado compuesto de top con mangas abullonadas, fajín con lazada y pantalones anchos. El pelo recogido en un moño bajo y unos largos pendientes hicieron el resto. Ella también brilló como una estrella.