Casi 20 años después de su llegada a Casa Real, la Reina es probablemente quien mejor sostenga la Corona ante la multitud de contratiempos dentro de la institución.


Cuando el 6 de noviembre de 2003 se anunció el compromiso oficial de boda de Don Felipe y Doña Letizia, muchas fueron las voces afiladas que dudaron de este noviazgo y pusieron fecha de caducidad al matrimonio que se celebró seis meses después, el 22 de mayo de 2004.

Desde el primer momento, Letizia tuvo que soportar escuchar casi a diario que no aguantaría la presión que significaba ser reina consorte porque no se la había educado para ello y que su matrimonio tenía los días contados. Pero no solo tuvo que hacer frente a las críticas públicas de contertulios y opinólogos, sino también a las de dentro de la propia Familia Real. Mientras Jaime de Marichalar e Iñaki Urdangarin eran los yernos y cuñados perfectos, Letizia era la nuera y cuñada que no les quedaba más remedio que aceptar. Es de sobra conocido que nunca encajó en la familia y que no gustaba tanto al Rey Juan Carlos como a las infantas Elena y Cristina. La reina Sofía, por eso del amor de madre, siempre guardó más las formas con ella y la acogió algo mejor. Pero desde el minuto uno tuvo que aguantar feos de su suegro y sus cuñadas y esforzarse por morderse la lengua, aunque no siempre lo consiguió.

Robert Smith.

Se la llegó a señalar incluso como que sería la responsable de terminar con la monarquía en España. Sin embargo, casi 20 años después, mira ahora por dónde, es probablemente quien sostenga la Corona, con todo lo que tiene encima. Por supuesto con el permiso del Rey Felipe. La Reina genera infinitamente más informaciones e interés en los medios que el Rey. Muchos dirán que solo en la prensa del corazón. Pero lo que no se ve es que si no fuera por la prensa del corazón no se hablaría de la Familia Real. Sus informaciones se reducirían al mensaje de Navidad, los Premios Princesa de Asturias y alguna aparición en algún telediario cada dos meses por algún acto oficial de cierto interés público. Por tanto, claro que se puede decir que es ella quien está sustentando la imagen de la Corona en España, y eso que no la están aprovechando todo lo que podrían. Es como si no quisieran desde la Institución que Letizia sea querida por el pueblo y quite protagonismo al Rey. Algo que no ocurre en Holanda, por poner solo un ejemplo.

De las cuatro bodas reales, solo una sigue vigente: la de Felipe y LEtizia

Los que predijeron que ese matrimonio no se prolongaría en el tiempo están viendo cómo es el único matrimonio de los Borbón y Grecia que queda en pie. Los Reyes eméritos, Don Juan Carlos y Doña Sofía, llevan separados desde hace muchos años. El “cese temporal de la convivencia” de la infanta Elena y Jaime de Marichalar se convirtió en definitivo. Y ahora, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin se han topado con Ainhoa Armentia. De las cuatro bodas solo una sigue vigente, la de Don Felipe y Doña Letizia.

Está claro que Doña Letizia no es la responsable de los males de una Institución que debería acercase más al pueblo que representa. Dicen que el tiempo pone a cada uno en su sitio. El de Letizia, por ahora, sigue siendo al frente de la Corona, como reina consorte.

¿Cuándo fue la proclamación del rey Felipe VI?

La proclamación del rey Felipe VI tuvo lugar el jueves 19 de junio de 2014. El rey de España, ante las Cortes Generales, prestó juramento de desempeñar las funciones que la Constitución le atribuye, de guardar y hacer guardar las normas jurídicas y de respetar los derechos de los ciudadanos y de las nacionalidades y regiones españolas