A punto de cumplir 94 años, los asesores de la soberana creen que es mejor que se evite el peligro.


El mundo entero se enfrenta a una pandemia que azota con fuerza sin entender de clases. La Reina de Inglaterra también se ha visto afectada por el coronavirus. Isabel II, de 93 años, ha tenido que abandonar el Palacio de Buckingham por temor al COVID-19 y ha sido trasladada al castillo de Windsor. 

Cabe recordar que la soberana se encuentra en un grupo de riesgo debido a su avanzada edad. Tanto ella como su marido, el duque de Edimburgo, de 98 años, han abandonado su residencia habitual para comenzar un tiempo de cuarentena. Si el tema empeora se prevé que el matrimonio sea trasladado a Sandringham donde tienen su casa de recreo. Reino Unido también está viendo cómo los datos por el coronavirus se recrudecen en los últimos días. 

Según lo publicado por el diario ‘Daily Mail’, una fuente ha confesado que la Reina de Inglaterra presenta buena salud, pero se pensó que era conveniente moverla de lugar. Además, se añade que parte de su personal ha manifestado un profundo temor ante el virus. «Hasta hace poco la Reina ha estado en contacto con mucha gente allí. Está a semanas de cumplir 94 años y los asesores creen que es mejor evitarla de peligro».

El virus sacude a la realeza

El pasado viernes, los miembros de su equipo comenzaban a tomar medidas y posponían algunos compromisos previstos en su agenda. Asimismo corren peligro las fiestas de primavera que realiza anualmente en los meses de mayo y junio. Todo ello con el objetivo de evitar la propagación del virus.

Al igual que la Casa Real española, la monarquía británica también está condicionando sus actos por un tema que sacude al mundo. El Príncipe de Gales y su mujer, la duquesa de Cornualles, tuvieron que cancelar su gira de primavera prevista entre el 17 y el 25 de marzo a través de Bosnia y Herzegovina, Chipre y Jordania.

La Reina de Inglaterra se encuentra en cuarentena como consecuencia de las medidas preventivas. Ha modificado su agenda como medida de «precaución sensata» ante la pandemia y ha cancelado su próxima visita a Cheshire y Camden. La oficina de la reina de Inglaterra ha asegurado que los compromisos de la monarca serán revisados según las indicaciones que hagan desde el Gobierno y el Ministerio de Sanidad.