Meghan Markle volverá a Londres para homenajear a la princesa Diana de Gales. Se encontrará con la familia real británica y no solo le explicará por qué les ha declarado la guerra, sino también podrá presentarle a su hija en persona


Meghan Markle llegó a Reino Unido convertida en un huracán mediático. En un principio estaba llamada a ser un aire fresco que vendría a modernizar la Familia Real británica, para después convertirse en su peor azote desde la princesa Diana de Gales y poner a la Institución en serios aprietos públicos con sus revelaciones. Para esto antes tuvo que hacer las maletas e instalarse al otro lado del charco, concretamente el pasado mes de marzo de 2020, cuando los duques de Sussex tomaron la polémica decisión de romper lazos con la familia y emprender una lucrativa andadura en solitario sin rendir cuentas a nadie. Hasta ahora. Y es que Meghan Markle ya tiene fecha y motivo justificado para regresar a Inglaterra y, de paso, tener oportunidad de verse las caras con las personas a las que considera ‘enemigas’, al ponerle en tan difícil situación que incluso llegó a replantearse la posibilidad del suicidio como vía de escape.

Meghan Markle ahora vive en una especie de burbuja, alejada del foco mediático para estar centrada en el cuidado de sus dos hijos, aunque no se olvida de su vertiente popular. Tiene planes para continuar amasando fortuna aprovechando la fama que ha cosechado tras su matrimonio con el príncipe Harry de Inglaterra, lo cual le llevara ahora de nuevo a Reino Unido, por un motivo de especial significado para su marido. Así lo aseguran desde el diario británico ‘Daily Mail’, que mantienen que la ex actriz acompañará al príncipe a Londres el próximo mes de septiembre para estar en el nuevo homenaje que se prepara para honrar la memoria de la princesa Diana de Gales. Se trata de la inauguración de la estatua de Lady Di en los jardines de Kensington que, a pesar de que ya se realizó, por cuestiones obvias en plena pandemia del coronavirus, el acto fue tan reducido que se está planeando realizar un segundo acto, ahora con Meghan Markle presente.

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En el primer acto, los hijos de la princesa Diana de Gales, los príncipes Guillermo y Harry, tan solo pudieron estar rodeados de una docena de personas. Ahora quieren repetir la experiencia, pero ahora más acorde a la nueva situación y haciendo honor a la gran figura que supuso su madre para los británicos. Es decir, con más gente, entre los que se encontrarán, además de Meghan Markle, también otros miembros de la familia real británica y también aquellas personas que, con sus contribuciones económicas y donaciones, ayudaron a hacer posible la estatua que homenajea a Lady Di en los jardines de Kensington.

El regreso de Meghan Markle al país del que huyó por su propia salud mental y por la seguridad de su hijo tiene especial relevancia. Sería la primera vez que compartiría espacio con la familia real británica después de que les acusase de racistas, de orquestar una campaña de desprestigio contra ella a través de filtraciones interesadas en los medios de comunicación y, además, de ser los culpables de que perdiese las ganas de seguir viva y replantearse el suicidio.

© CBS.

Durísimas acusaciones que realizó en varias intervenciones mediáticas, la más polémica en su entrevista a Oprah Winfrey, que pusieron en jaque a la corona que un día le acogió como una más, para ahora señalarla como su principal enemiga pública. Declaraciones que provocaron que todos los miembros de su familia política tuviesen que enfrentarse a las difíciles preguntas de los periodistas y tuviesen que planear una estrategia conjunta para hacer frente a la polémica y evitar con ello sucumbir ante un terremoto que sacudía sus mismos cimientos.

Cabe reseñarse que la última vez que Meghan Markle compartió escenario con la Familia Real británica fue durante la celebración de Día de la Commonwealth en 2020, celebrada en la abadía de Westminster. Fue aquí donde el príncipe Harry y su esposa se despidieron de su papel de representación de la Corona para emprender una andadura en solitario, lo que suponía romper lazos con la familia y así asegurarse un futuro profesional y económico sin necesidad de rendir cuentas con Buckingham.

De regresar a Londres, Meghan Markle no solo tendría oportunidad de explicarle a la familia de su marido por qué ha decidido declararles la guerra públicamente, confesando lo que sufrió en palacio, sino también para presentar a su segunda hija, la pequeña Lilibeth Diana, quien aún no conoce a sus abuelos, sus tíos o su bisabuela, la mismísima reina Isabel II. Algo que, según han informado, sí han tenido ocasión de hacer a través de una videollamada que les conectaba desde California, pero que no les acercaba más allá de la distancia que hace ya un año y medio marcaron cuando decidieron emplazar su vida al otro lado del charco.