A pesar de las recomendaciones de que estemos en casa, la reina Isabel II salió este domingo para disfrutar de un servicio religioso


La crisis del coronavirus sigue causando estragos por todo el país y el mundo. En España, estamos en Estado de Alerta, al menos, quince días, que pueden ser prorrogables. Mientras tanto, en el Reino Unido, Boris Johnson no ha puesto todavía medidas porque quiere que sus ciudadanos se conviertan en «inmunes» al Covid-19. Las calles británicas están repletas de personas recorriendo sus calles… e incluso la Reina Isabel II sigue haciendo su vida con total normalidad pese a que fue obligada a abandonar el Palacio de Buckingham.

Este domingo, la monarca británica acudió a la tradicional misa de los domingos (en España están canceladas, pero en Francia todavía no han tomado ninguna medida respecto a esto). La Reina Isabel II llegaba en su vehículo oficial a la Capilla de San Jorge, en  el Castillo de Windsor, para disfrutar del servicio religioso, a pesar de que desde Europa han recomendado no salir de casa. A sus 93 años, la monarca no tiene miedo a nada.