La duquesa de Cambridge cambia radicalmente de estilo para un acto oficial y retoma su look más clásico de marca española.


Kate Middleton está en racha. Después de permanecer ausente de la vida pública durante dos meses el pasado verano, la duquesa de Cambridge ha retomado su agenda con mucha fuerza. Y no para. Como siempre que pone el pie en la calle, todo lo que hace o lleva es objeto de análisis. Su última aparición no ha sido menos.

Aunque llama poderosamente la atención el contraste entre una de sus más recientes salidas, en el estreno mundial de la última entrega de James Bond, y la imagen que nos ha ofrecido hoy: de glamourosa diosa dorada a señora elegante y recatada.

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Kate, de 39 años, ha acudido esta mañana al Centro de Estudios Longitudinales del University College de Londres, donde ha conocido el nuevo estudio The Children of the 2020s, que aborda la importancia de los primeros cinco años de vida de los niños para su posterior desarrollo.

La esposa del príncipe Guillermo lucía un vestido de aire retro y lady, con falda tableada por debajo de la rodilla y la imprescindible lazada al cuello que recrea este tipo de looks. El estampado de cuadros ha hecho el resto para recordar la moda más clásica de la década de los ochenta. Desde la primera ministra  británica Margaret Thatcher hasta Diana de Gales, muchas se apuntaron a esta tendencia en aquella época.

Por cierto, este no sería el primer guiño de estilo de Kate hacia su suegra, quien parece tenerla siempre en mente a la hora de elegir atuendo. Aunque, eso sí, haciéndola suya y a su manera.

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Además, este diseño es de Zara, con lo que Kate sigue confirmando su idilio con la moda española a buen precio. En su día costaba día 69,95 euros y llegó a encontrarse rebajada a menos de 20 euros.

Lo estrenó en enero de 2020, justo antes de la pandemia, y ya entonces acaparó titulares por su singularidad. Y es que es un estilo que casa a la perfección con la duquesa cuando se trata de ir a este tipo de compromisos.

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Discreta y cómoda, sin perder la elegancia. Eso sí, también nos encanta ver a Kate Middleton saliéndose de sus parámetros habituales y en pleno esplendor, como en la première de 007, en la que robó el show al resto de invitados con su vestido de lentejuelas doradas de Jenny Packham.