El príncipe Harry ha sido víctima de una broma telefónica, en la que ha terminando confesando que se lleva mal con su familia y habla mal de mucha gente


El príncipe Harry está en el ojo del huracán desde que decidiese comenzar una andadura por solitario, alejado de la alargada sombra que ejerce la familia real británica. Desde entonces, el duque de Sussex busca nuevas fuentes de ingresos millonarios con los que sacar provecho a su imagen pública, ahora que se ha desvinculado de las tareas de representación de la Corona británica, y las restricciones que esto conlleva. Sin embargo, no solo es ahora el objetivo de la prensa y de las firmas que buscan asociarse a su imagen, sino también de los bromistas.

Bromistas, en este caso, rusos, que han conseguido sacarle al príncipe Harry sus primeras declaraciones sobre las diferencias que mantiene con algunos miembros de su familia. El nieto de la reina Isabel II creía estar hablando con la activista sueca Grate Thunberg, que viaja por todo el mundo concienciando de la necesidad de tomar medidas para prevenir el cambio climático. En medio de esta conversación informal, el príncipe Harry habló, quizá, más de la cuenta, porque confesó desavenencias familiares, su opinión real sobre Donald Trump, de quien dice tener “las manos manchadas de sangre”,  y otros asuntos de los que ahora seguramente se arrepiente.

El príncipe Harry admitió a la falsa Greta Thunberg que tanto él como su mujer, Meghan Markle, “estamos completamente separados de la mayoría de la familia”. Fueron dos llamadas las que han visto ahora la luz sobre esta broma en la que se dejó engañar de pleno. La segunda de ellas se produjo el pasado 21 de enero, cuando los duques de Sussex estaban en su casa de Vancouver y acababan de dar a conocer su decisión de desligarse de las funciones de la familia real británica para buscarse un futuro propio. Sobre esto se interesó la falsa Grata y esto es lo que le respondió el príncipe Harry: “A veces la decisión correcta no es la más sencilla. Pero fue lo correcto para nuestra familia y para proteger a nuestro hijo. Es complicado, pero comenzaremos una nueva vida”, asegura.

Los bromistas, viendo que el príncipe Harry había entrado de lleno en el juego y no se había percatado de que no hablaba con quién creía hacerlo, subieron el nivel. Le preguntaron si su nueva vida como plebeyo es peor que la que tiene como royal, a lo que el duque de Sussex se reía y respondía: “Qué va, creo que es mucho mejor. Olvidas que estuve en el ejército durante 10 años,  así que soy más normal de lo que mi familia querría creer”, decía.

Habla del delicado caso de su tío Andrés y otras polémica

La conversación entre el príncipe Harry y los bromistas rusos continúa su curso y la cosa se va animando. Después de tratar su polémica salida de la familia real, llegó el turno de tratar temas más escabrosos como en el que se ha visto envuelto su tío, el príncipe Andrés de York por su relación con el caso Epstein. Y ahí es donde Harry muestra su mayor distancia respecto a su familia: “No tengo mucho que decir sobre eso. Pero sea lo que sea que haya hecho o dejado de hacer, no tiene nada que ver conmigo o con mi mujer. Nosotros trabajamos por la inclusividad y nos estamos centrando en la comunidad. Estamos separados de la mayoría de mi familia”, se desliga el príncipe Harry, dejando entrever su falta de contacto con su tío Andrés.

Cómo no, también salió a relucir en esta conversación fraudulenta la polémica protagonizada por el príncipe Harry y Meghan Markle cuando viajaron en verano en su jet privado. Ellos son padrinos de numerosas acciones ecologistas y defienden un uso responsable de los medios de transporte, pero se les pilló viajando en jet privado, con lo que contamina esta práctica. ¿Quié dice al respecto a la supuesta reina de la ecología? “Es increíble. Nos acusaron de coger un avión con el que simplemente queríamos escapar de ellos y que no nos siguieran durante nuestras vacaciones”, se defiende.

El príncipe Harry trató de hacerle entender a la supuesta activista que “hacemos visitas a los países de la Commonwealth para representar a mi abuela y tenemos que llegar hasta allí en avión, pero lo hacemos en vuelos comerciales y, ocasionalmente, en aviones privados. Es por mi familia, para proteger a mi familia de esta gente –los periodistas-. Como seguro que comprendes la seguridad de mi familia es lo primero para mí, y esta gente nunca para”.