La Reina Letizia nos ha dado muchas alegrías y algún que otro disgustillo. Sí, a veces se pone vestidos feos, pero tiene una solución para ellos: no volver a ponérselos.


Por muchas y variadas razones, todos estos vestidos que vais a ver a continuación solo han salido una vez a la luz pública. ¿El motivo?: son feos, básicamente. Algunos feísimos. En el insondable Vestidor de la Reina se encuentran perchas que nunca debieran haberse tocado, quizás mucho menos haberse utilizado para colgar algunas piezas, que más que piezas, son ejemplares, por la rareza, la singularidad, y esto no precisamente en el buen sentido. Modelos poco afortunados, prendas extrañas, elecciones imposibles… Sí, todos podemos equivocarnos. Y de hecho nos equivocamos. Letizia también.

La Reina ha sufrido una metamorfosis total en los últimos años. Su modo clásico y deslabazado de los inicios ha dado paso a una mujer con más estilo, o al menos con uno más coherente. En todo este proceso seguro que ha tenido mucho que ver su estilista personal, Eva Fernández, quien lleva ya cinco años a su servicio. Aunque Letizia elige lo que le gusta, suponemos que se ha dejado asesorar y se ha relajado más en ese aspecto. Por ello ha ido introduciendo nuevas firmas en su armario, más moda, más riesgo. Cierto es que ese también ha sido a veces su mayor error: el atrevimiento para una ‘royal’ tiene consecuencias.

Puede que se viera bien en nuestra cabeza, que estábamos divinas… pero otra cosa es la realidad. Al parecer no se puede ser Reina y pasarse con el escote o con las piernas, con lo ajustado, con las transparencias… Reina y no ‘starlette’. ¿Pero acaso hay un manual?

Gtres.

 

Algunas veces el modelo no está tan mal y los reproches vienen por un remate poco acertado, por un maquillaje excesivo, un peinado equivocado o unas combinaciones mal gestionadas. Pero todo tiene solución. Una vez testados ante el ojo que todo lo ve (es decir, nosotros), calculados sus valores, loados desde todos sus flancos y criticados en su justa o injusta medida, ciertos vestidos reales han pasado al ostracismo, a la saca, al cajón oscuro. La solución de Letizia ha sido no volver a ponérselos. Y con razón…

Sin más dilación os proponemos este desfile ‘de los horrores’. Muy a nuestro pesar, que siempre apostamos por lo bello y lo bueno. Una máxima griega que es imposible aplicar en estos casos. Porque hablamos de vestidos que en su momento nos causaron estupor y temblores. ¡Ups! En definitiva, looks que no hicieron honor a Letizia, y no hace falta remontarnos demasiado en el tiempo. Lo más curioso es que pertenecen a esa ‘nueva’ etapa en la que una Reina resurgía con paso airoso por encima de los eternos Varelas. Sin más dilación, aquí van y juzgad vosotras mismas…