Para los Premios Princesa de Girona, la Reina ha decidido reciclar, y ha vuelto a ponerse su vestido de estrellas de Nina Ricci, que estrenó en 2017.


Noche de gala. La Reina Letizia ha acudido a la entrega de los Premios Princesa de Girona, celebrados en el CaixaForum de Barcelona. Su hija, la Princesa Leonor, ha vuelto a presidir la ceremonia y ella la ha contemplado como orgullosa madre. Por eso puede que su look no fuera lo más importante. Desde luego no lo ha sido en el acto de la mañana (repitiendo un vestido vaquero de Carolina Herrera). Llegada la noche…

Para la gala la Reina Letizia también ha decidido reciclar. En concreto su vestido de estrellas de Nina Ricci, que estrenó en 2017 y volvió a recuperar en febrero de 2019. Así que esta es la tercera vez que se lo pone, lo cual nos lleva a concluir que quería estar de bajo perfil. Por mucho que este modelo sea brillante por sí mismo, moderno y sofisticado.
De línea ajustada, de punto, manga corta y largo asimétrico, todo cuajado de estrellitas de diferente tamaño (es decir, muy de Hollywood), la sensación es que Letizia quería salir del paso cuanto antes. También parece un poco fuera de temporada, porque aunque deje los brazos al aire, su tejido transmite calor y no la ligereza propia del verano.
Robert Smith
Hablando de pasos, también ha repetido el mismo calzado de entonces: unas sandalias de tiras cruzadas brillantes y altísimo tacón, a tono con el gris, de Magrit.
Es cierto que la gala, dirigida a premiar a jóvenes talentos entre los 16 y 35 años, no requiere de grandes etiquetas, pero sí que esperábamos un poco más. Sin ir más lejos, en la última edición presencial, en 2019, Letizia estrenó un fantástico traje de chaqueta y pantalón negro con plumas de Pertegaz. La diferencia es abismal.
Por lo demás, la Reina se ha recogido el pelo en una coleta baja con raya al medio, no demasiado pulida y con la coleta ondulada, para dar un poco más de empaque al look y no resultar tan informal. Los pendientes de la ocasión han sido los aros de aguamarinas de Bvlgari, en su versión sencilla, sin el colgante. Además de su consabido anillo dorado de Karen Hallam.

Leonor y Sofía también se han sumado a esta filosofía de la modestia, con vestidos poco llamativos en las formas. Es de resaltar que la heredera ha vuelto a escoger el rojo de su debut. Azul soñador por la mañana, potente rojo por la noche. Al fin y al cabo, hoy era su noche. La de Letizia, no.