Virginia Troconis es una gran amante de la vida saludable y del ejercicio físico, esta combinación a base de una alimentación sana y una rutina deportiva adaptada a su estilo de vida son la clave de su gran forma física.


Dice el refrán que quien algo quiere, algo le cuesta, y Virginia Troconis se ha propuesto llevar una vida lo más sana posible. Por eso cada cierto tiempo nos muestra sus almuerzos, siempre basados en productos naturales, en frutas y verduras principalmente. Y también deja ver algunos de los ejercicios que componen su rutina deportiva.

Una vida muy activa

De todo eso se desprende que lleva una vida activa en la que tienen cabida algunos ejercicios que son simples y otros que dejan patente que la mujer de Manuel Díaz el Cordobés tiene un nivel avanzado. Y es que si algo caracteriza a Virginia Troconis es su constancia.

Ha estado practicando deporte de manera habitual durante los últimos años porque entiende las rutinas de ejercicio como una parte más de su día a día y como una forma de mantener la salud, por eso no hay excusas y no para ni en vacaciones. Este verano lo dejó claro compartiendo algunos de sus entrenamientos con un grupo de amigos -al aire libre y con distancia social-.

También lo hace ahora en el inicio del curso mostrando algunos de los ejercicios que está practicando. Y hay algunos más sencillos que otros, porque ella va añadiéndole dificultad a algunos ejercicios que son básicos.

Ejercicios conocidos, pero con un añadido

Así, a las tradicionales sentadillas ella les añade un plus de dificultad al hacerlas sobre una superficie inestable. Con esto consigue trabajar además de los grandes músculos de las piernas y los glúteos, trabajar la musculatura profunda, que es la encargada de mantener la estabilidad. Este ejercicio ayuda además a mejorar el equilibrio.

Lo mismo sucede con sus ejercicios con peso. En lugar de levantar un press de banca o de hacerse con unas mancuernas, Virginia levanta peso con un sistema original: una especie de flotador que está, en parte, relleno de líquido. Esto hace que al levantarlo también sea más inestable, por lo que habrá que trabajar otros músculos, además del bíceps para estabilizarlo, ya que cada levantamiento será diferente e impredecible.

Los ejercicios que sí que mantiene son uno de sus favoritos -y uno de los más efectivos para trabajar la zona posterior de los brazos y la musculatura de la espalda. Se trata de los entrenamientos con cuerdas.

Estos ejercicios, inspirados como el crossfit en los entrenamientos militares, constituyen además un buen ejercicio para controlar la coordinación entre los brazos, ya que hay distintas variantes para ir trabajando de manera diferente cada zona.