Sofía Ellar, o más bien, su alter ego, Madamoiselle Madame, ha hecho su entrada en la escena por la puerta grande y ha logrado que se hable de ella incluso en círculos en los que aún no se la conocía.


La imagen es una de las herramientas más poderosas que cualquiera tiene a la hora de comunicar. Nuestro aspecto da, lo queramos o no, mucha información sobre nosotros. No solo sobre qué hacemos, también sobre quién somos. Quizá por eso un cambio de imagen radical es una de las mejores formas de atraer la atención, que es lo que ha sucedido con Sofía Ellar.

¿Quién es Sofía Ellar?

Pero empecemos por el principio: Para quienes no la conozcan, Sofía Ellar es una cantautora española que ha logrado hacerse un hueco en la música española a golpe de autoedición. Se autoeditó sus dos primeros discos y le ha ido tan bien, que incluso consiguió llenar el Wizink Center en octubre del pasado año.

Su música, personal e intimista, pero siempre con un enfoque optimista, se fue haciendo un hueco y durante la pandemia, su presencia en redes sociales fue un soplo de aire fresco para sus seguidores, que sobrepasan los 300.000 en instagram. A ellos les contó su amor con otro cantante, el exitoso Álvaro Soler, con quien se llegó a prometer tras cinco años de relación. Pero aquello no pudo ser y la pareja rompió hace ocho meses y cada uno continuó con su vida… y con su carrera musical.

La nueva etapa

En estos meses Ellar tras la ruptura ha acudido a eventos, dando conciertos en lugares como Zaragoza y Málaga, y ha estado preparando un trabajo que ahora ve la luz. Un trabajo que ha venido precedido de una aparición estelar que ha logrado lo que pretendía: atraer la atención de medios y público hacia la artista.

Así, hace unos días Ellar subió a sus redes sociales una fotografía que mostraba un cambio de imagen radical. Ese fue el primer paso para construir una nueva narrativa sobre ella. La cantante había pasado de su melena rubia, con tonos dorados, a una melena oscura, negra, con un corte por encima de la mejilla.

El resto de la estética se alejaba también de la habitual dulzura que solía transmitir la cantante. En lugar del estilo boho chic, de las prendas cómodas con pequeños toques de luz, ahora había tacones de aguja, tatuajes y hasta un piercing en el labio. Madamoiselle Madame fue el nombre que dio a ese alter ego que, además, es también protagonista de tres de sus nuevas canciones. Una transformación radical que invitaba a preguntar qué le había sucedido a Ellar.

Madamoiselle Madame sustituye a Sofía Ellar

La cosa no quedó en una publicación en las redes. Como Madamoiselle Madame se presentó en la gala de Los 40 principales y así, exactamente igual que en la alfombra de los premios de la cadena de radio musical, con el mismo estilismo firmado por la firma Però, ha presentado ahora su nuevo trabajo. Y lo ha hecho, claro, acompañada de unos cuantos seguidores, unas cuantas cámaras y unos cuantos móviles que contaron en redes sociales lo que estaba pasando con la artista.

Tal y como muchos se imaginaron, ese cambio de imagen, además de ser temporal, obedecía a un giro de guion para impactar. Y no ha durado más que unos días, porque en la presentación, en medio del escenario, Ellar se deshacía de la peluca que le daba ese toque glam y también de los artificios de un personaje que es el protagonista de su trabajo. Porque presentaba un cortometraje con tres canciones que sirven de antesala  a su próximo disco, al que ha llamado Libre, haciendo referencia a haberse desembarazado de su Madame Madamoiselle, un personaje del que no da muy buenas referencias pero que ha cumplido con su objetivo: atraer la atención.