Conseguir que tu piel luzca renovada para recibir al año nuevo es clave.


Empezamos el año nuevo cargado de grandes propósitos, pero hay algunos en los que debemos hacer hincapié. Sobre todo si queremos que nuestra piel luzca cargada de vitalidad y energía: disciplina y constancia.

El oro tiene una función antiaging como neutralizante de los radicales libres conocida desde la antigüedad

¿El primer punto clave para mantenerla joven?,  preservarla de sus principales enemigos: contaminación, choques térmicos, el impacto de la luz azul… Su suma tiene una consecuencia inmediata y negativa: el envejecimiento prematuro. Para combatirlos, además de una limpieza exhaustiva mañana y noche, antioxidantes, como la Vitamina C, deben encontrarse entre tu lista de prioridades.

Exfoliar rejuvenece

Si hay algo que rejuvenece y renueva nuestra piel es la exfoliación. Elimina las células muertas dejando el camino libre para que las nuevas nos aporten ese aire joven que estamos buscando. Solo debes adaptar la frecuencia y el tipo de peeling empleado a tus necesidades. Y no olvides consultar con un profesional, especialmente si tu piel es sensible.

Otra de las claves para que tu piel luzca renovada es aportarle luz e hidratación. Puedes recargarla de energía aplicando una mascarilla, una vez a la semana. Elige la que mejor se adapte a cada ocasión. Las hay que reparan, hidratan, calman… Mejor si la aplicas en frío.

El oro se ha convertido en un ingrediente de lujo para nuestra piel.

¿Y cómo conseguimos renovar la piel en cabina?

En cabina, el tratamiento con el que podrás dar la bienvenida al año y presumir de piel renovada es Light of Gold. Un protocolo a base de oro de 24 kilates, el antioxidante por excelencia que mima la piel consiguiendo una sensación de puro lujo.

Su función antiaging como neutralizante de los radicales libres es conocido desde la antigüedad. Es, sin duda, ese ingrediente mágico que nos aporta luz y estimula la actividad de nuestra piel. Pero, además, cuenta con un potenciador: el agua de mar que remineraliza, revitaliza y restaura su energía, mejorando los mecanismos de defensa y disminuyendo las irritaciones. El resultado es un rostro radiante, una piel sana, fresca y luminosa.