«Este día lo estoy pasando un poco con pena», ha reconocido la mujer de Kiko Rivera.


Hace casi tres meses que lamentamos la pérdida de la madre de Irene Rosales. Un duro mazazo para la colaboradora que perdía a uno de los pilares fundamentales de su vida. La mujer de Kiko Rivera ha vivido un domingo muy distinto con motivo del Día de la Madre el cual ha estado marcado por el inevitable recuerdo de su progenitora quien fallecía el pasado 6 de febrero.

«Este día lo estoy pasando un poco con pena», afirmaba durante una conexión en directo realizada desde su casa con el programa en el que colabora, ‘Viva la vida’. Se lamentaba profundamente de no haber dicho en vida a su madre todo lo que la quería: «Por desgracia, pocas veces he manifestado lo que quiero a mi madre y lo estoy haciendo ahora». Y reconocía que le daba «pena» esta circunstancia ya que ahora lo estaba haciendo cuando no la tiene a su lado.

Sabe que su progenitora continúa cerca y siempre le manda toda su fuerza: «Al menos la recuerdo. Tengo algo que me siento super protegida». Compartía con la audiencia que siempre recurría a esta en cualquier circunstancia: «Con todo esto que estamos pasando yo dependía mucho de mi madre cuando tenía un problema… Eso me falta, pero me pongo todas las noches a pensar y siento que me responde y me llena. Con eso me tengo que quedar para toda la vida y me tengo que acostumbrar a ello».

Su mensaje en redes

La colaboradora también ha querido tener un homenaje en las redes sociales compartiendo un vídeo del día de su boda con Kiko Rivera donde aparece con ella: «3 de mayo, dentro de 3 días hace 3 meses que ya no estás con nosotros, pero sabes qué? Me siento protegida por ti, mi ángel, y eso me llena de vida, me das la fuerza suficiente para ser tan buena mamá como tú. Gracias por todo mami. Allí donde estés, feliz día de la madre. Daría la vida por volverte a besar. Te echo tanto de menos». Teresa Vázquez nos decía adiós el pasado 6 de febrero en la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta, víctima de una complicada enfermedad.

Desde entonces, la nuera de Isabel Pantoja ha intentado, poco a poco, retomar la normalidad en su vida. Según ella misma ha confesado, su mejor apoyo durante estos meses difíciles está siendo su marido. Una persona en la que se ha apoyado y quien consigue sacarle una sonrisa en su día a día. Desde el principio, revelaba que intenta sacar fuerzas por sus pequeñas, Ana y Carlota.