«No tiene fuerzas ni para bajar a ver el mar», ha afirmado la colaboradora.


El pasado 13 de mayo, Ana Obregón decía adiós a su único hijo, Álex Lequio, quien fallecía víctima de cáncer a los 27 años. Una triste noticia que conmocionó por completo al país. La actriz y presentadora, sumida en el momento más duro de su vida, está arropada por su familia y amigos. Actualmente está en Palma de Mallorca, su destino habitual en la época estival. Su amiga, Terelu Campos, ha revelado cómo se encuentra.

Hace tan solo dos días que recibió el último mensaje de Ana. En él le daba las gracias por haber estado presente en el funeral en memoria de su hijo, tal y como ha contado la hija de María Teresa Campos en ‘Hormigas Blancas’: «Exactamente decía: ‘Mi querida Terelu quiero agradecerte que estuvieras en la misa de mi niño'». No ha querido desvelar más contenido de una conversación que pertenece a su intimidad, pero sí que ha confirmado que le consta que le cuesta levantarse diariamente.

Terelu, conocedora del momento tan difícil que atraviesa, solo pudo decirle: «Sé que estás sobreviviendo, no viviendo». Ha señalado que sus padres en estos momentos «le están dando fuerzas para respirar porque son muy mayores». Explicaba que es «complicado vivir así» y añadía: «No tiene fuerzas ni para bajar a ver el mar». Además, Terelu ha compartido que Ana se puso en contacto con ella para solicitarle el número de teléfono de Paz Padilla quien hace tan solo una semana decía adiós a su marido, Antonio Juan Vidal, a los 53 años.

La presentadora del programa de Mediaset, Carlota Corredera, ha confirmado que una persona del equipo había contactado con ella. «El entorno está muy pendiente», apuntaba. «Su manager, Susana Uribarri, se pone en contacto con ella cada dos días». Ha indicado que a pesar de que el espacio quería rendirle un especial tributo, no tendrá la fortaleza de verlo: «Creo que no tiene fuerzas para ver este programa».

Unas significativas palabras de Ana Obregón

El programa ha hecho una recorrido por la trayectoria tanto personal como profesional de Ana Obregón. Ha rescatado su participación en el espacio ‘La Caja Deluxe’ en 2011 donde le preguntaban cómo se veía en el verano de 2020. «Me gustaría escribir que seguimos toda la familia unida y no falta ninguno», dijo entonces. Tenía una mención especial dirigida a su hijo: «Que mi hijo terminó la carrera y es un economista brillante». Estas fueron sus palabras mirando hacia el verano que, hoy sabemos, es el más duro de su vida: «Me gustaría de repente ser feliz porque he decidido de una vez serlo».

Agradecida por el cariño recibido

La actriz y presentadora se ha pronunciado en los últimos meses a través de las redes sociales. En su última publicación de Instagram, recordaba el verano de 2019 y rescataba una bonita imagen junto a su hijo: «Cuando la vida era vida», comentaba.

En nombre del “Gladiador que sonrió al cáncer”, Ana ha dado las gracias «de corazón». «Gracias también a los Medios de comunicación por apoyarnos ayer y por el respeto que han tenido estos últimos años rogándoles que a partir de ahora respeten el dolor de una madre que ha perdido a su hijo y pueda vivir el luto en mi intimidad con mi familia. Ayer no fue una despedida. Aless vivirá para siempre en el corazón mutilado de los que le queremos».

El pasado 23 de junio, Álex Lequio hubiese soplado las velas de su 28 cumpleaños. Un día especial que Ana recordó con las siguientes palabras: «Llegaste la noche más mágica del año y me regalaste un significado para esta vida que hasta entonces no había encontrado. Tengo el honor de ser tu madre, de haberte visto crecer, jugar, estudiar, reír, superarte, madurar, trabajar, brillar, amar, dar, sufrir, llorar y luchar hasta el final como un gladiador. Tu película favorita».

ana obregon alex lequio

Manifestaba su «orgullo» por haber estado a su lado los últimos 27 años y añadía: «Hoy el cielo se iluminará con 28 velas inmensas como tu y al soplarlas estoy segura que escucharás el infinito aplauso de muchas personas que te quieren y otras que te admiran porque tus huellas han conseguido que todos seamos mejores personas». Concluía de la siguiente forma: «No sabes cómo duele no poder estar a tu lado y la eternidad de tu ausencia. Te quiero desde siempre y para siempre».