La joven ha hablado de una de las causas que podría haber provocado el distanciamiento con su madre.


Entró en ‘Supervivientes 2020’ dejando claro que no hablaría de su familia. Pero la realidad es que lo ha hecho. En su tercera semana en los Cayos Cochinos, Rocío Flores no ha podido evitar narrar el drama vivido con su madre, Rocío Carrasco, con la que no se habla desde hace años.

Rocío relata el calvario vivido por culpa de la guerra entre sus padres

La hija de Antonio David Flores se ha sincerado con sus compañeros de ‘reality’, con los que ha compartido algunos episodios de sus 23 años de vida. «En mi casa jamás se ha hablado mal de mi madre. Nunca. Ni aún haciendo (Rocío Carrasco) lo que ha hecho. Ni aún poniéndonos en la peor situación que hemos podido vivir».

La joven respondía a un comentario hecho por Elena, la madre de Adara Molinero, quien cree que el exGuardia Civil le ha hecho «un flaco favor» a sus hijos hablando en televisión de los asuntos familiares. «Si hubieseis vivido el calvario que hemos vivido no tendríais esa opinión», explicaba Rocío. Ha dejado claro, además, que su madre «ha utilizado otros muchos medios relacionados con sus hijos», y que ha sido su progenitora quien los ha involucrado en una batalla judicial que se ha prolongado durante más de 20 años en los tribunales. Una guerra que se vio recrudecida después de que Carrasco pusiera una denuncia alegando «maltrato psicológico» y «acoso verbal» por parte de su primer marido.  «Hay que saber por parte de quién me he metido en esa guerra», ha recalcado la nieta de la chipionera.

«Mi padre antes de hablar en televisión ha hecho muchas cosas porque la otra parte no hacía… Yo tenía ocho o nueve años y me tenía que hacer responsable de cosas que no correspondían. Y no era por parte de mi padre», explicaba. ¿Sabes lo que he pasado en mi casa por poner una demanda que no correspondía? Al final los que hemos perdido aquí hemos sido él (su hermano David) y yo en una guerra que no nos pertenece.

«Daría la vida por mi padre»

«Que no me vengan a hablar de respeto a los hijos porque aquí respeto no han tenido», añadía la nieta de Rocío Jurado. «Daría la vida por mi padre. Sin él no sería la persona que soy y no valoraría las cosas como las valoro y no tendría los valores que tengo. A veces me dicen: ‘Te fuiste con tu padre’… Me fui con el que menos dinero tenía y con el que más estricto era».

Antonio David observaba los videos de su hija emocionado. «Habla de la madre y me pone los pelos de punta», explicaba Antonio David en la gala. «Antes del concurso me dijo que no iba a hablar de su madre. No sé hasta dónde va a llegar y eso me inquieta un poco. Estoy preocupado», admitía.

Desde la palapa, y en directo, Rocío explicaba los motivos por los que se había lanzado a hablar del drama familiar delante de las cámaras de televisión. «No quiero hacer daño a nadie. Solo quería responder esa pregunta a Elena porque hay mucha gente que piensa lo mismo. Muchas veces se nos juzga y para juzgar hay que conocer. Con la edad que tengo he tenido que madurar antes».

Rocío Flores y su madre llevan casi siete años sin hablarse. No se dirigen la palabra. No se ven. En alguna ocasión se han escrito mensajes. Pero la comunicación entre ellas es prácticamente inexistente. A pesar del distanciamiento entre madre de hija, la concursante no parece guardar rencor a su madre. Ha reconocido en varias ocasiones que le gustaría tener un acercamiento con Rociito. No descarta una reconciliación en el futuro. Incluso le haría ilusión que viera su concurso desde casa.