Entre el mar y la montaña, Reus es una de las sorpresas culturales y gastronómicas de la Costa Daurada. En el siglo XVIII, deslumbró al mundo entero, codeándose con París y Londres en lo tocante a la venta internacional de licores. De aquellos tiempos, queda el asombroso legado modernista y una cultura del vermut como pocas en el país.
PÓQUER DE PLAZAS
El casco antiguo de Reus es un universo urbano articulado a través de varias plazas emblemáticas, perfecto para callejear con calma. Sólo así el viajero podrá aproximarse con cierto éxito al lado más íntimo de la ciudad. Cada uno puede tener su plaza favorita. Por un lado, está la Plaza Prim, con la presencia destacada del Teatro Fortuny; siguiendo por la comercial calle de Monterols -hasta aquí venía Joan Miró a hacerse los trajes a la sastrería Queralt-, se alcanza la Plaza del Mercadal, verdadero epicentro de Reus. También tiene su encanto la rectangular Plaza de les Peixateries Velles, que como su propio nombre indica, antaño fue el enclave del mercado de pescado.
UN SÍMBOLO DEL S. XVI
Reus tiene en el Prioral de Sant Pere uno de sus símbolos. La iglesia prioral de Sant Pere se presenta en pleno centro histórico casi abrazada por los edificios que la rodean. De hecho, para contemplar el campanario con cierta perspectiva, lo mejor es hacerlo traspasando los arcos que dan entrada a la Plaza de les Peixateries Velles.
VOLVER AL ORIGEN
Paseando por el centro de Reus, se encuentra la escultura de bronce de un niño jugando en un banco. Todos le llaman ‘el nen’, pero en realidad es Antoni Gaudí de niño. Fue cerca, en la casa familiar de la calle de Sant Vicenç, donde se crió. En el taller familiar de su padre, de profesión calderero, fue donde pudo experimentar con el volumen de los objetos por primera vez. Si Gaudí definió su obra como una vuelta al origen (es decir, a la naturaleza), se puede llegar a decir que Reus fue su origen como arquitecto.
CATÁLOGO MODERNISTA
Pero el modernismo es mucho más que Gaudí. Y como muestra, un paseo por la calles de Reus para descubrir un destacado legado arquitectónico que cuenta hasta con 80 edificios catalogados. Sin ir muy lejos del Gaudí Center, la Casa Navàs ocupa una esquina de la misma plaza. Obra de Lluís Domènech i Montaner, su fachada escultórica está considerada como uno de los mejores ejemplos del modernismo europeo.

LA JOYA DE LA CORONA

Esta ruta Modernista no estará completa sin la visita al Institut Pere Mata, una maravilla modernista en la que ya se aprecian los rasgos esenciales del posterior Hospital de Sant Pau, en Barcelona. Vale la pena desplazarse a las afueras de Reus para ver esta joya arquitectónica, aunque sea solo por el pabellón de los Distinguidos.
¡LA HORA DEL VERMUT!
En el siglo XVIII, Reus se codeaba con París y Londres en lo que tocaba a la cotización internacional de licores y destilados. De ahí que la ciudad se convirtiera en la puerta de entrada del vermut en España. En la ciudad llegaron a existir más de 30 fabricantes que elaboraban hasta un centenar de marcas distintas. Hoy todavía quedan algunas de aquellas marcas: Vermuts Rofes, Yzaguirre, el Iris de Muller y el Miró.