La actriz ha revelado en ‘El Hormiguero’ que tuvo coronavirus antes del confinamiento. «Menos los pulmones me afectó en todas partes», ha asegurado.


Maribel Verdú ha contado en ‘El Hormiguero’ que padeció coronavirus. Una enfermedad que pilló al principio del Estado de Alarma, mientras se encontraba trabajando.

«Pasaste el coronavirus muy al principio, todavía no estábamos ni confinados», le decía Pablo Motos. «Estaba en un festival en Bélgica y empecé a encontrarme fatal. Estuve diez días fatal con fiebre. Menos los pulmones me afectó en todas partes», revelaba la actriz.

Perdió el olfato y el gusto: «Era muy raro»

«Fue llevadero, pero era muy curioso por perder el olfato y el gusto, era muy raro». La actriz ha asegurado que la sensación de no tener gusto «sería lógico unas horas o un día, pero fueron ocho días que me tomaba un Cola Cao y era como si me tomara cualquier cosa, daba igual». Tras caer enferma, hablaba todos los días con mis padres, con amigas y me decían que estaba muy congestionada, que era lógico», añadía. «Luego se supo que lo que había sufrido era un signo inequívoco de haberlo pillado».

Motos comentaba: «Ahora, a cambio, eres inmune», a lo que la actriz respondió: «¡Esperemos!». Y es que ella cree estar curada del todo: «Teóricamente no puedo contagiarlo, pero hay que ser precavido y no hacer como si no lo hubiera pasado. No hay que olvidarse que eso está ahí y es muy jodido».

En breve regresará al trabajo

Verdú está «muerta de miedo» y a la vez «muy ilusionada» porque después de 13 semanas de confinamiento regresará al trabajo dentro de poco. Exactamente dentro de 21 días se incorporará a su nuevo proyecto: ‘Ana’, una serie dirigida por Gracia Querejeta y Salvador García Ruiz en la que hace de «abogada un poco adicta a las pastillas». Los diálogos son completos porque «todos los interrogatorios y los alegatos son una locura pero los retos me inspiran muchísimo». La serie, que se emitirá en TVE, supone su regreso a la pequeña pantalla después de 17 años alejada de ella.

Una vez que comiencen las grabaciones estará 17 semanas trabajando sin parar. Será la primera vez que trabaje con las medidas de seguridad que requiere una pandemia global. «Van a reestructurar secuencias y guiones para adaptarnos a los tiempos que vivimos. Distancias de seguridad en besos y escenas subidas tendrán que quitarlas», ha señalado.

Así se mantiene en forma la actriz

Pablo Motos le ha preguntado por su afición al deporte, aunque ella ha dejado claro que no se considera una gran deportista. «Yo no hago de porte. Yo entreno porque voy a cumplir 50 años. Mi entrenadora y yo hacemos media hora todos los días y ya está. Entreno todos los días de la semana cuando estoy libre».

Durante este largo periodo de encierro en casa, a Maribel no le ha dado tiempo de aburrirse. Se ha dedicado a la lectura de libros, a ver películas, a colorear mandalas y a «estudiar a saco» los guiones de su nueva serie de televisión. Uno de los libros que más le ha gustado: «A corazón abierto», de Elvira Lindo.

La actriz ha confesado que el rodaje de la película ‘El faro de las orcas’, rodada en la Patagonia argentina, le sirvió como preparación para el confinamiento: «Rodando la película estuve dos meses perdida sin internet. El sito más cercano estaba a tres horas y fui absolutamente feliz. Descubrí que estoy muy a gusto conmigo misma. Eso me ha ayudado a poder estar conmigo misma y saber que si tienes vida interior y cosas que hacer y una vida activa no hay problema».

21 años de feliz matrimonio con Pedro Larrañaga

 

Marivel Verdú y su marido, Pedro Larrañaga, -hijo de los actores Carlos Larrañaga y María Luisa Merlo-, forman uno de los matrimonios más sólidos del mundo de las artes escénicas. La pareja, que no ha tenido hijos, se casó el 2 de septiembre de 1999 y desde entonces son inseparables. No cabe duda de que entregan el uno al otro por completo.

Según ella misma ha revelado, su fórmula para mantener su relación consiste en «querernos, respetarnos, que no haya rivalidad entre nosotros y reírnos mucho». También considera importante mantener viva la llama de la pasión. De lo contrario considera se corre el riesgo de «convertirse en amigos». A la vista está que su receta para la felicidad marital parece funcionar a la perfección. Porque ella sigue tan enamorada como el primer día. «La felicidad de mi vida es mi pareja», ha confesado.