Ana Rosa Quintana no ha querido pasar por alto la confesión sexual que Rocío Flores ha hecho en 'Supervivientes' sobre las ganas que tiene de su chico


Siempre se ha considerado que en ‘Supervivientes’ los famosos perdía la pasión sexual, pero al parecer no es así. Al menos no para todos. De hecho, Jorge Javier Vázquez ofreció un dato curioso y es que esta falta de apetito sexual tan solo les sucede a los hombres, mientras que las mujeres ven subir su lívido a cotas insospechadas. Sino que se lo digan a Rocío Flores, que no tuvo reparos en confesar lo caliente que está estos días y, con ello, lo mucho que echa de menos a su novio. Una confesión que dejó a todos atónitos. También a Ana Rosa Quintana.

Ana Rosa Quintana no ha querido pasar la confesión sexual de Rocío Flores por alto. La hija de Antonio David Flores aseguraba que echaba mucho de menos a su chico, dejando claro que sus palabras escondían un alto contenido sexual, más que romántico. Con ello, el presentador le preguntó directamente para que no se andase con medias tintas: “¿No has perdido las ganas?”, a lo que ella respondió tajante: “No, van en aumento. Estoy encendida, rojita”, reconocía, para después caer en la cuenta de que estaba hablando no solo ante toda España, sino también ante su padre, que estaba en plató escuchando lo que su niña decía.

Ana Rosa Quintana no ha quiero perder la oportunidad de decir lo que piensa sobre esta revelación sana de Rocío Flores: “Es joven y eso es vida, que ocurra a cualquier edad”. Ahora bien, como el tema es jugoso y sabe que uno se enrola y al final se acaba confesando algo de lo que al final se puede arrepentir, ha preferido cortar la conversación aquí y no dar más puntadas.

Ahora bien, sí que se ha mojado más a la hora de valorar los feos insultos que Rocío Flores ha recibido por parte de Yiya, su peor enemiga en ‘Supervivientes’. “Morsa”, “retrasada”, “analfabeta”… son muchos los calificativos que ha tenido que soportar por parte de su compañera de experiencia. Algo que Ana Rosa Quintana ha querido matizar: “¿Por qué la gente confunde la autenticidad y la sinceridad con la mala educación? La sinceridad puede ser muy impertinente y muy maleducada, porque no es sinceridad, es insulto directamente”, sentenciaba.

Rocío Flores