Después de tres meses y medio sin verse, el colaborador y su hija se han abrazado en la final de ‘Supervivientes 2020’.


Rocío Flores y su padre Antonio David Flores, por fin se han reencontrado después de tres meses y medio sin verse. La hija de Rocío Carrasco no ha podido reprimir las lágrimas al ver a su progenitor al otro lado de un panel plastificad en la final de ‘Supervivientes 2020’.

«¡Qué ganas tenía de verte! Parecía mentira», decía el malagueño con una sonrisa de oreja a oreja. Estaba encantado de ver, por fin, a su pequeña. «Estás guapísima, qué rubia estás», le decía. Ésta le ha preguntado enseguida por sus hermanos y por el resto de la familia. «Están bien, están en casa, no han podido venir», respondía el malagueño.

Las lágrimas de Rocío Flores al reunirse con su padre

A la nieta de Rocío Jurado, rota en llanto, le costaba no poder atravesar el panel de plástico translúcido que los separaba. Debido a las medidas de seguridad para evitar contagios frente a la pandemia han tenido que verse a través de una superficie transparente, pero sin poder tocarse: «Quiero abrazarte. Te he echado muchísimo de menos», admitía la joven.

«¿He hecho un buen concurso? ¿Ha habido algo de lo que he hecho que te haya molestado?», quería saber Rocío. El colaborador la miraba con ternura. Y pedía algunos segundos más para disfrutar de la compañía de su hija.