Esta venezolana de 31 años ha cautivado a la audiencia de TVE al contar su historia personal.


Este lunes ha arrancado una nueva edición de ‘Maestros de la costura’. El talent show de Televisión Española ha regresado a la parrilla de la cadena estatal centrado en «la sostenibilidad» de la moda, «la segunda industria que más contamina», según ha explicado Lorenzo Caprile, quien, junto a Alejandro G. Palomo y María Escoté, repiten como miembros del jurado. La actual temporada del concurso presentado por Raquel Sánchez Silva ha destacado por una selección de concursantes muy variado, con perfiles de muy diversa índoles. Un total de 12 aspirantes seleccionados entre más de 14.000 personas dispuestas a luchar por el maniquí de oro.

El accidente que cambió su vida

Entre esos concursantes ha llamado la atención de Yelimar, una atractiva venezolana de 31 años que ha dejado a sus compañeros y a los responsables del programa al contar su historia de superación. La joven ha narrado cómo su vida dio un giro de 180 grados al sufrir un accidente de coche. «Mi vida cambió completamente hace seis años cuando sufrí un accidente de tránsito junto a mi esposo. Yo perdí mi pierna derecha y mi esposo perdió ambas piernas. Me encontré en casa, en silla de ruedas, y la costura fue mi medio de rehabilitación para pasar esos meses en los que me tocó vivir un nuevo estilo de vida. La verdad es que lo llevo bastante bien».

TVE 1

En su primer encuentro con María Escoté, la venezolana contaba en detalle cómo había sido su accidente, como consecuencia de un intento de secuestro. «Perdimos el control del coche. Nos estrellamos contra unas columnas y nos robaron.

Al principio sufrimos un poco de discriminación. La gente te mira y un día dije: ¡No me pasa más’. Comencé a exhibir mi prótesis», añadía. Desde que enseña su prótesis admite que «me encanta que la vean porque se tiene que integrar en la sociedad. Me siento súper bella con ella y eso es muy importante».

TVE 1

Yelimar estudió Publicidad, se dedicaba al modelaje antes del accidente. Actualmente trabaja como comercial de una empresa de telefonía y tiene un bebé de un año. «De las cosas que más disfruto es compartir junto a mi esposo y mi hijo. Y no permitimos que nuestras limitaciones lo limiten a él», ha sentenciado. Su madre era modista y, aunque ella no pudo estudiar diseño de moda por problemas económicos, coser ha sido su terapia y su pasión. «De los proyectos más especiales que yo he podido hacer, sin duda, elaborar yo misma mi vestido de novia. Para mí fue súper especial», ha confesado.

Su paso por el talent de La 1 es un sueño cumplido. «Sigo Maestros de la costura desde la primera temporada», ha destacado. Su próximo reto, esforzarse y aprender todo lo posible «para convertirme en una modista profesional». Ella lo tiene claro: no hay metas imposibles. «Pienso que las limitaciones están en nuestra mente».