Tras la muerte de su padre Irene Rosales ha regresado a su trabajo en las redes. En este primer día ha elegido un perfecto estilismo bicolor. Te lo descubrimos.


El 2020 que termina ha sido el peor año en la vida de Irene Rosales. El pasado mes de febrero perdió a su madre y hace tan solo unos días era su padre el que fallecía a consecuencia de un tumor cerebral que padecía desde hace dieciséis años. Al dolor por la pérdida de sus progenitores ha tenido que unir el duro enfrentamiento entre su marido, Kiko Rivera, y su suegra, Isabel Pantoja, que han roto totalmente su relación debido a la herencia de Paquirri. Irene, el gran apoyo de su marido, ha vivido momentos de gran tensión en su trabajo como colaboradora de Viva la vida hasta llegar al llanto y tener que abandonar el plató.

Ahora son su marido y sus dos hijas su gran apoyo, pero también el trabajo. Un trabajo, que al margen de la televisión, también está en las redes donde cada vez cuenta con más seguidores y se afianza en su faceta de influencer. En poco tiempo ha logrado conquistar con su estilo sencillo, sin grandes firmas, pero siempre atenta a las tendencias más favorecedoras.

La hemos visto con el tartán, uno de los estampados estrella de la temporada, y también es fan absoluta del ya clásico print de leopardo. Además, como todas las influencers, se ha apuntado a la moda comfy, la gran protagonista de este año. Y en su vuelta al trabajo después del fallecimiento de su padre lo ha ha hecho con un look, con el negro como gran protagonista que nos ha encantado.

El look de Irene Rosales al detalle

Irene ha elegido un chaleco de punto con estampado de pata de gallo en beige y negro, de la firma Closet, como protagonista absoluto… ¡Que se lo queremos copiar ya!
Los chalecos son otra de las tendencias más vistas esta temporada y al igual que el print de pata de gallo. El que ha elegido Irene, largo y con botones, es un perfecto comodín para combinar con cualquier estilismo. Ella lo ha llevado sobre una cisne negro ceñido y con una original falda pantalón de piel, de 42º latitud norte. Los botines labrados con tacón ancho, de La bella Lola, y las medias negras completaban el estilismo.

La mujer de Kiko Rivera no ha podido hacer una mejor elección para su vuelta al trabajo, con este look bicolor, con unas prendas (especialmente su chaleco) que nos encantan.