Rocío Carrasco tiene miedo de cruzarse con su hija, Rocío Flores, porque podría «entorpecer» su recuperación. También evitará verse con Olga Moreno, porque la última vez casi llegan a las manos. Pero no son las únicas en su punto de mira


Rocío Carrasco ha llegado a Telecinco para quedarse. Se pensaba que todo consistía en “contar su verdad para seguir viva”, para luego confirmarse que entre manos tiene también una segunda temporada en la que pondrá a su familia entre la espada y la pared. Pero este lunes, la bomba estallaba en el plató de ‘Sálvame’ nada más comenzar su emisión, al anunciarse que la ex de Antonio David Flores ha fichado por el programa estrella de Mediaset, aunque aún no ha quedado del todo claro en qué consistirá su colaboración. Entre salidas de ocio, conciertos con amigos y la grabación de la segunda parte de su documental, Rocío Carrasco ha encontrado un hueco para negociar su contratación para formar parte del equipo de ‘Sálvame’, el que hasta hace tan solo unos meses brillaba sin sombra su exmarido, señalado como culpable de todos sus males.

Sin embargo, Rocío Flores, su hija, con la que no mantiene relación desde hace casi una década, sigue recorriendo los pasillos de la cadena para acudir a su puesto de trabajo en los debates de ‘Supervivientes’ y en el plató de ‘El programa de Ana Rosa’. Esto hace que se haga posible un encuentro fortuito entre madre e hija. Tenso, por supuesto. ¿Cómo recibe esta posibilidad Rociito? Rocío Carrasco no ha tenido reparos en responder a esta pregunta en una entrevista previa para su ya nuevo programa, en el que trabajan los que otrora fueron sus enemigos. Asegura no tener ningún problema de estar bajo los mismos focos con personas que aún son contrarias a su testimonio, como podría tratarse de Kiko Matamoros. Eso sí, ya ha expresado que hay dos personas con las que no le sería agradable coincidir: su hija, Rocío Flores, y la actual mujer de Antonio David Flores, Olga Moreno, aún concursante de ‘Supervivientes’.

“Yo no quiero retroceder en mi proceso y creo que debo seguir para delante. Que las cosas aporten y que no resten”, asegura Rocío Carrasco ante el miedo a verse cara a cara con las dos mujeres que podrían echar por tierra el camino recorrido en su recuperación psicológica en su lucha por recuperar su vida tras lo sufrido por culpa de su exmarido. Ver a su hija en los pasillos de Mediaset podría removerle sentimientos encontrados en sus adentros, lo cual entorpecería su recuperación personal, pero toparse con Olga Moreno sería quizá peor, dado que no sabe cuál sería su reacción, teniendo en cuenta que la última vez que se vieron las caras en los juzgados casi llegan a las manos. Por si acaso, ella prefiere no verse en dicha situación y, seguramente, en su fichaje por ‘Sálvame’ ya han tenido en cuenta este inconveniente, asegurándose de que esto no suceda de manera fortuita, midiendo con tiento los días en los que ella debe acudir al trabajo y los que les corresponda a sus ‘enemigas’.