«En su momento, me hubiese gustado hablar con ella, las dos a solas y en persona, pero no quiso…», ha desvelado la peluquera.


Un mes después de sincerarse en exclusiva con SEMANA, Raquel Mosquera ha reaparecido en ‘Viva la vida’ para explicar cómo se encuentra después de haber estado ingresada. De la misma forma, a la espera de que Telecinco estrene la segunda parte del documental de Rocío Carrasco, la peluquera ha querido desmarcarse de cualquier tipo de polémicas y no ha dudado en tender puentes con la hija de su marido, Pedro Carrasco. 

© Cuco Cuervo.

Más tranquila, Raquel Mosquera ha reconocido que está pasando por un buen momento después de pasar por un fuerte bache de salud. La peluquera está centrada en su trabajo y su familia y tiene claro que vivir en el rencor no es algo que le pueda beneficiar. La viuda de Pedro Carrasco hace hincapié en que le gustaría coger el teléfono y hablar con Rocío Carrasco, pero incide en que este momento nunca se ha producido en ningún momento de los últimos años. Hablando de sus vivencias, la invitada de ‘Viva la vida’ ha explicado que siempre le ha tendido mucho cariño a la hija de Rocío Jurado y ha ido un paso más allá. «Nunca jamás hubo un enfado entre nosotras, nada malo. Cuando dejó de existir las relación con Pedro, dejó de existir también la relación que teníamos nosotras. Aún así, me quedo con los momentos buenos», relataba.

Tras esto, Raquel Mosquera reconocía que le había molestado que Rocío Carrasco asegurara en su serie documental que para ella la peluquera no existe, aunque no quería entrar en más detalles y quería centrarse en hablar del buen momento por el que estaba pasando. «Solo quiero decir que he sentido mucho cariño por ella. En su momento, me hubiese gustado hablar con ella, las dos a solas y en persona, pero no quiso…«, incidía y dejaba claro que se mantiene en su versión de los hechos acerca de la noche en la que la empresaria y Pedro Carrasco discutieron.

Recuperada tras estar ingresada para que le ajustaran la medicación

En otro orden de cosas, Raquel Mosquera ha negado de forma tajante que le hubiera ingresado por un brote psicótico y ha explicado que todo se debió a que tanto ella como los médicos acordaron que estuviera durante un tiempo en el hospital para que se le pudiera ajustar la medicación. Después de estar 15 días en observación, le diagnosticaron una depresión crónica derivada del estrés que estaba sufriendo a raíz del documental de Rocío Carrasco.

«Soy muy fuerte y muy sentimental. El tema de la docuserie se sumó al trabajo, a lo económico… Fui al médico porque tenía ansiedad y después me diagnosticaron la depresión. Es lo que ocurre con mi enfermedad. Que puedes estar muy arriba o muy abajo. Ahora tengo que procurar tener mucho cuidado. Nunca jamás he puesto en riesgo mi vida ni la de los demás», aseveraba.

De la misma forma, Raquel Mosquera ha señalado la muerte de Pedro Carrasco como el origen de sus problemas de salud mental. Un golpe muy duro para la peluquera y del que le costó mucho levantarse. «Lo llevé muy mal durante al menos tres años. No salía de casa y mi padre tuvo que venirse a vivir conmigo. Fueron diez años unidos con mucho amor y cariño. Había una química entre los dos que nos convertía en una de las parejas más queridas del mundo del corazón», comentaba con cierto tono de melancolía.

Al igual que reveló en SEMANA, Raquel Mosquera está centrada en su trabajo y ha negado por activa y por pasiva que tenga problemas económicos. Lo que sí ha reconocido es que debido a la pandemia ha tenido que sacar adelante sus negocios, así como el personal que trabaja con ella. «Ni me sobra, ni me falta. Me ha afectado el tema del coronavirus. Mantengo la peluquería y no he hecho ni un ERE ni un ERTE. Sigo luchando, aunque me de un brote, tengo que sacar a mis hijos adelante», ha explicado.