Agustín Pantoja debe acudir como testigo a un juicio en el que su hermana está siendo investigada y en el que la piden tres años de cárcel.


Isabel Pantoja vuelve a estar en el centro de todas las miradas. La tonadillera tiene una cita en los juzgados de Málaga el próximo 22 de marzo y deberá comparecer como investigada ante el juez por la venta del chalet marbellí que compartió con Julián Muñoz. Se le acusa de un presunto delito de insolvencia punible y le piden tres años de cárcel por el supuesto pago irregular de una deuda una vez vendida la casa de La Pera, aunque no es la única que tendrá que declarar. Agustín Pantoja se ha visto salpicado también por este problema judicial, algo que él quería evitar a toda costa.

¿El motivo? Según han desvelado en ‘El programa de Ana Rosa’ fue Agustín quien firmó el pago de esa deuda como apoderado, ya que la propia Isabel estaba en prisión. El que fuera abogado de Isabel hasta el año 2017 dejó claro que era Agustín Pantoja quien «quería controlarlo todo». «El hermano se puso nervioso, me dijo que él quería que llamar a unos testigos y yo le dije que el abogado era yo. Le pedí que me dejara hablar con su hermana, pero no pude hablar con ella. Mira yo si yo hablo con mi defendida contigo no tengo que hablar. Teníamos la idea de que esto cuando llegara a juicio ella no iba a tener ningún problema porque Isabel estaba en prisión y el que firmó fue el hermano. Cuando llegara el juicio diríamos que había firmado Agustín y él tenía prescrito esa cosa», dijo Juan Fernández, el que fuera su abogado.

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En Look aseguran que «se alió con una empresa para burlar un embargo judicial y una deuda que se tenía que hacer a una determinada empresa, pero que se terminó haciendo a otra». La razón de hacerla con otra distinta es «por una rebaja considerable». Entonces, Isabel se encontraba en prisión cumpliendo condena, no obstante, hay un detalle que los expertos consideran llamativo. Seis días antes de la venta de la casa dio poderes a su hermano Agustín: «Llega un notario a la cárcel de Alcalá de Guadaira y firma un poder para que Agustín pueda llevar a cabo esta venta. Él es el que firma, pero no quiere que la responsabilidad sea suya (…) Tendrá que declarar ante el juez porque ha sido llamado por la acusación, irá como testigo en el juicio en el que a su hermana le piden tres años de cárcel». Esta información dada en el programa anteriormente mencionado le pone entre la espada y la pared, ya que está obligado a «decir la verdad». Al parecer, no solo se firmó la venta sino que se extendió un cheque a una empresa, acción que ha sido entendida como un presunto fraude.

Esta no es la única novedad en la vida de Isabel Pantoja. Este jueves han visto la luz los planes de la artista en contra de Teresa Rivera justo antes de recibir 250.000 euros de Hacienda. Tras ser acusada de ser infiel a Paquirri antes de casarse, la cantante se ha puesto en contacto con su abogado para que estas declaraciones tengan consecuencias.