Paz Vega está en México grabando 'Cuna de Lobos' un remake exitoso de una telenovela mítica. Las críticas hacia ella son feroces y dicen que va de "diva" y que sus compañeros "ya no la aguantan"


Paz Vega no está haciendo demasiados amigos en México, donde se encuentra grabando su próximo gran triunfo, ‘Cuna de Lobos’. Así lo han asegurado sus propios compañeros de rodaje, que se quejan de los aires que se gasta la actriz española que han crispado los nervios del equipo, incluida la productora del espacio, Giselle González, con la que ya ni se habla.

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Así lo ha asegurado Juan José Origel en su programa ‘Con permiso’, junto a su compañera de plató Martha Figueroa, después de haber compartido confidencias con miembros del equipo de ‘Cuna de Lobos’. Se han mostrado especialmente duros con ella a la hora de valorar su forma de ser en el set de rodaje: “Paz Pega, la españolita esta, que bueno que ha tomado una actitud muy como que muy chocantita en las grabaciones de ‘Cuna de Lobos’. Ella va a ser Catalina Creel, la nueva, y fíjate que me han contado que ya no se habla con la productora, con Giselle, mi querida Giselle González, que es encantadora, pues que ya no se hablan porque ya no la aguantan”, denuncian en el programa.

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Paz Vega no ha salido bien parada del reportaje que han realizado en ‘Con permiso’ y destacan una supuesta actitud altiva de la actriz con el resto de compañeros. Pero no solo con aquellos con los que está trabajando a diario grabando la ficción, sino también con aquellos otros profesionales con los que colabora por tan solo unas horas, en producciones para revistas, en los que se asegura que “fue un martirio tratar con ella”.

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Por si su actitud no fuese suficiente motivo para declararle la guerra, también destacan al otro lado del charco que “encima llega tarde a todas las entrevistas”. Así lo cuenta el periodista Juan José Origel: “Yo lo que supe es que también estaban dando entrevistas eses día y que llegaban dos horas tarde, dos horas y cuarto, dos horas y media a las entrevistas y que ahí tenía a todo el mundo esperando, claro así son las estrellas y sí hay que esperarlas, se las espera”, se queja el presentador que remata: “Dicen que nada le parecía, que ni el concepto, que ni el vestuario ni que fuera sábado ni domingo…”.

A Paz Vega se le está haciendo cuesta arriba su periplo, pero sabe que en España siempre se la espera con los brazos abiertos. Aunque sea con ese acento mexicano que se le ha quedado después de labrarse un futuro allá donde confían en su talento.