Rocío Flores terminó yendo al colegio después de la brutal paliza a su madre, Rocío Carrasco, a pesar de los intentos de su padre de ir a otro sitio.


Rocío Flores atraviesa uno de los momentos más delicados de su vida, en el que está necesitando recurrir a la ayuda profesional para cuidar de ella misma y de su salud mental. Este miércoles se emite un nuevo capítulo de la docuserie de su madre, ‘Rocío: contar la verdad para seguir viva’, que se ha titulado ‘Todo se derrumbó dentro de mí’. Rocío Carrasco ha empezado desvelando qué ocurrió tras la brutal paliza que le dio su hija en su casa. Lo ha hecho totalmente rota, respirando agitada y con lágrimas en los ojos. 

«Saca un móvil y dice, ‘papá, ya está hecho’. A continuación, el padre le dice a la niña que le pase el teléfono a Paco, y le dice que tiene que llevar a su hija al cuartel de la Guardia Civil. Entonces Paco le dice que no va a hacer eso que a él se le ha contratado para llevar a la niña al colegio. El padre le dice que la lleve al cuartel de la Guardia Civil o que lo va a denunciar», empieza diciendo Rocío Carrasco sobre los momentos posteriores a la brutal paliza. La joven se montó en el coche para que el chófer de su madre la llevara al colegio, pero su padre, Antonio David Flores, intentó que fuera a otro lugar.

«Paco le dijo que hiciera lo que creyera conveniente, que no tenía ningún problema, pero que él lleva a la niña al cole. La lleva al colegio. En el trayecto de que lleguen al colegio, yo llamo a Paco, porque yo necesitaba ir al hospital. Yo tenía la cabeza así… y tenía moratones por muchas partes del cuerpo. Tenía un ataque de pánico. Las pulsaciones no me bajaban», dice sobre el estado en el que ella misma se encontraba tras el desagradable suceso en su casa.

Rocío Flores terminó yendo al colegio, a pesar del intento de su padre

© Redes sociales.

Rocío Carrasco desvela que llamó a Paco para que fuera a por ella porque no quería decirle a Fidel que fuera él el que la llevara: «No quería que mi hijo me viera en esa situación. Fidel me metió en el salón y le preparó el desayuno al niño en la cocina. Paco tarda en recoger, porque dice que no se fía de que la niña se quede en el colegio. Me dijo que llamara al colegio para que me asegurara de que la niña estaba dentro».

«Hablé con su tutora porque estaba al tanto de todo. Yo a ella le cuento todo lo que ha pasado… la niña entra en el colegio y empieza a decir que se va con su padre. Pone al teléfono al padre con el director del colegio. El director le dice que no puede dejar salir a la niña y sin que su madre lo autorice. Me llamó Álvaro, el director del colegio. Le dije que la niña no podía volver a mi casa. Si el padre ha dicho que se la lleve quien sea y el padre lo autoriza, que se vaya», dice entre lágrimas mientras recuerda todo lo sucedido en ese momento.