La novia lució un segundo vestido nupcial de inspiración lencera en la fiesta posterior al banquete.


Anabel Pantoja y Omar Sánchez vivieron un día inolvidable con motivo de la celebración de su boda. La pareja ya se había casado por lo civil el pasado 17 de septiembre, pero este viernes quisieron compartir su felicidad reuniendo a sus familiares y amigos en la playa Pedro Barba, situada en la isla La Graciosa. Un enlace que nos deja muchos momentos para el recuerdo, algunos de los cuales tuvieron lugar durante la fiesta posterior al banquete.

Instagram

Entre los invitados, alrededor de 70, algunos rostros conocidos como Belén Esteban. La colaboradora quiso arropar a su amiga en un día clave en su vida. La fiesta fue un auténtico éxito y nos deja momentos memorables con la de Paracuellos disfrutando al máximo. «El alma de la fiesta», se atrevía a llamarla uno de los invitados. Micrófono en mano, Belén Esteban no dudó en animar al resto de asistentes para que bailasen al ritmo de una conocida canción. «Vamooooos», se le escuchaba decir.

Otro de los momentos a destacar se produjo cuando la novia cogió el micrófono y se lanzó a entonar una canción en honor a su tía, Isabel Pantoja. Lo hizo a dúo con su prima, Isa. Ambas, derrocharon sentimiento emulando las actuaciones que realiza la artista sobre el escenario, cantaron el tema ‘Así fue’, con mucha pasión. Los invitados, emocionados, también las acompañaron con sus voces.

Instagram

Anabel Pantoja quiso entregar su ramo a una persona muy especial en su vida, Susana Molina. Esta se vio totalmente sorprendida cuando la novia se acercó a ella cuando se escuchaba la canción ‘Amiga mía’ de Alejandro Sanz y le entregó su ramo de flores silvestres. Ninguna de las dos pudo contener las lágrimas y protagonizaron un emotivo abrazo.

Instagram

La fiesta se prolongó hasta altas horas de la madrugadas y la novia lució un segundo vestido. Si para la ceremonia había optado por un espectacular ‘naked dress’ con mangas de murciélago, esta vez eligió un sencillo diseño de inspiración lencera de tirante fino y con pronunciado escote. Era su gran día y, sin duda, estuvo radiante exprimiendo al máximo cada instante. Como colofón final, algunos invitados, sobre todo los que habían llegado desde Sevilla, esperaron el barco que les llevaría de nuevo a su hotel entonando sevillanas.

La ausencia de Kiko Rivera e Irene Rosales

El DJ finalmente decidió no estar presente en el enlace por la muerte de su abuela, doña Ana Martín, que se produjo tan solo dos días antes. Irene Rosales ha aclarado vía redes los motivos por los que ella tampoco quiso acudir a la boda. «Hay que respetar cada opinión y formas de afrontar cada circunstancia. Por eso pido que respetéis cada decisión. Yo he querido estar con mi marido y no me arrepiento de ello porque sé que me necesita y ahí estaré para todo».