El DJ está hundido. Tras la muerte de su abuela y 24 horas después del reencuentro con su madre, con la que llevaba un año sin hablarse, no tiene apenas fuerzas.


Un día después del fallecimiento de su abuela, doña Ana, Kiko Rivera se ha dirigido a sus seguidores en las redes sociales para mostrarles su agradecimiento por los mensajes de afecto recibidos. «Gracias por todas las muestras de cariño«, escribe en Stories de su cuenta de Instagram.

Las últimas 24 horas han supuesto una verdadera montaña rusa de emociones para el DJ, quien el pasado miércoles se reunía con su madre en Cantora después de un año sin dirigirse la palabra. Perder a su abuela y ver a su madre tan afectada y afligida ha causado un verdadero impacto en el. Verla con apenas 51 kilos de peso y «consumida» tras la muerte de la matriarca lo ha inquietado mucho. Por eso, tanto él como su mujer, Irene Rosales, han decidido no ir a la celebración de la boda de Anabel Pantoja, prevista para este sábado.

Son momentos sumamente difíciles en los que el músico confiesa estar «con cero ganas». No tiene fuerzas para nada. Ahora necesita un tiempo para descansar y asimilar todo lo que ha sucedido. Y aunque está «destrozado de cuerpo y alma», ha anunciado que su single «Te extraño» ya «está fuera», disponible en Youtube. «Disfrútenlo», dice, con unas energías que se intuyen en niveles mínimos.

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No cabe duda de que Kiko Rivera está destrozado. Como él mismo ha dicho, no tiene cuerpo para jotas. Esto explica su ausencia en la fiesta nupcial de su prima a la que, según ha contado Kiko Hernández, le ha dicho: «Mi cuerpo no está para cachondeo, ni para fiesta, tú ya estás casada con Omar, esto lo podemos posponer… Te lo pido por favor, aplázalo porque yo no voy a ir a tu boda», se ha podido saber este jueves. Pensar en rehacer el larguísimo camino emprendido desde La Graciosa, adonde había trasladado con su pareja para asistir al gran día de Anabel, es algo que no le apetece hacer tras perder a su abuela. Solo quiere permanecer en casa y reflexionar sobre lo acontecido.

Y aunque tiene compromisos profesionales por delante, hará todo lo posible calmarse y refugiarse en el cariño de los suyos durante los próximos días. «No es una situación nada fácil», ha explicado Irene Rosales, quien ha contado que no se separará de su pareja en estos momentos tan delicados: «Quiero y mi deber es estar con mi marido».