Julián Contreras ha decidido romper su silencio en plena guerra de sus hermanos contra Isabel Pantoja, pero lo hace para dejar claro que no les va a apoyar, al menos  no de manera pública


Julián Contreras se encuentra en medio de una guerra que, como él mismo dice, “ni me va ni me viene”. Sin embargo, está ahí y su opinión ha sido una de las más buscadas. Y es que, pese a que su relación con Isabel Pantoja y Kiko Rivera sea anecdótica y casi inexistente, su vínculo es más que evidente: es hermano de Francisco Rivera y Cayetano Rivera, hermanos de Kiko. De ahí que todos los medios hayan tratado de rascar una declaración de Julián Contreras para conocer cuál es su postura ante la amarga guerra de la tonadillera con su hijo, así como con los hijos de su marido, Francisco Rivera ‘Paquirri’, cuya última voluntad, recogida en el testamento, no ha terminado de cumplir 34 años después de su muerte.

Pero la espera ha llegado a su fin y, a pesar de que Julián Contreras no es ni Pantoja ni Rivera, ha tomado la palabra para dejar claras unas cuestiones de importancia para él. Lo principal que quiere subrayar es que su intención no pasa por tomar algo de relevancia en la polémica que está arrasando Cantora y a los hijos de Paquirri, sus hermanos. Sus hermanos mayores llevan tres décadas luchando por recuperar los enseres personales de su padre, los cuales les corresponde no solo por herencia, sino también por orden y mandato de un juez, aunque Isabel Pantoja parece que ha obstaculizado esta posibilidad, incurriendo en tres supuestos delitos, tal y como ha desvelado su propio hijo, Kiko Rivera.

Foto: SEMANA

Pero, ¿qué tiene que decir Julián Contreras al respecto? Pues después de declinar las ofertas que distintos medios de comunicación le han realizado para conocer su parecer en esta batalla mediática -además de judicial- el hijo menor de Carmina Ordóñez ha decidido romper su silencio a través de las redes sociales. Lo ha hecho mediante los stories de su cuenta personal de Instagram, donde ha querido subrayar, para comenzar que “esta no es mi guerra, ni nunca lo será”. A partir de ahí, se remanga y continúa.

El coach asegura que “hace más de dos años que no concedo una entrevista”, aunque en pleno confinamiento habló con la revista SEMANA para dar a conocer su difícil situación. Pese a este desliz, continúa: “¿Alguien piensa que no me las han ofrecido? Se me acusa, una y otra vez, de vivir de algo que no hago hace años. Desde que esto empezó, me han llamado de prácticamente la totalidad de los programas en los que se ha abordado esta cuestión. ¿Y cuál ha sido mi respuesta? Exacto: No”, se muestra tajante Julián Contreras, que parece no estar dispuesto a ofrecer su apoyo público a sus hermanos cuando más falta les hace. Quizá, una venganza a cuando él ha estado en una situación delicada y ha sentido la indiferencia de sus hermanos mayores.