Tras compadecer este lunes en los juzgados, el juez de la causa ha ordenado que se le retire el pasaporte a Luis Medina y a su socio


Las cosas se le complican por momentos a Luis Medina. Este lunes, el hijo de Naty Abascal llegaba a los juzgados de Plaza Castilla para declarar sobre el caso de las mascarillas en el que presuntamente hizo de intermediario y se embolsaría una cantidad ingente de dinero. Él y Alberto Luceño han tenido que declarar como comisionistas investigados. Aunque ambos pidieron entrar por la puerta trasera, esta fue desestimada y han cruzado los juzgados a primera hora de la mañana. Tras unas horas dentro de los juzgados, ambos han salido sin querer hacer declaración alguna. Sin embargo, poco después hemos sido conocedores de que el juez que lleva la causa, Adolfo Carretero ha determinado retirarles el pasaporte para que no pueda salir de España por riesgo de fuga. 

Luis Medina y Alberto Luceño han tenido que declarar ante el juez

Además de retirarles el pasaporte, el juez ha decidido que tendrán que acudir a los juzgados a presenciarse cada dos semanas. Una decisión que lo ha hecho a petición de las acusaciones populares ya que ni el Ayuntamiento ni la Fiscalía Anticorrupción las habían solicitado. Los empresarios Luis Medina y Alberto Luceño no podrán salir del país hasta nueva orden. Tras escuchar las versiones de ambos acusados, PSOE, Podemos y Más Madrid han pedido al magistrado que retire los pasaportes y prohíba su salida de España. El juez ha aceptado estas peticiones tras escuchar, por primera vez, a Luis Medina y Luceño. Los dos acusados solo han respondido a sus preguntas, declinando las de la Fiscalía y las partes.

Luis Medina
Gtres

Según el auto del juez, los delitos por los que se les investigan llevan «aparejadas penas de 23 años de prisión», que supone «la posibilidad de riesgo de fuga». Además, también se pronuncia sobre la posibilidad de que quieran salir de España para «manipular pruebas con el pagador malayo de las comisiones, cuya colaboración con la Justicia española es nula». Para el juez que lleva el caso de las mascarillas, Luis Medina y Alberto Luceño vendieron material sanitario por 11.914.330 euros «ocultando con engaño y ánimo de lucro al Ayuntamiento, que los precios se habían elevado en un 60% en el caso de las mascarillas, un 81% en el caso de los guantes y un 71% en el caso de los test, debido a las comisiones que habían pactado los investigados con la empresa Leno».

La versión de Medina ante el juez

Según El Independiente, Luis Medina ha confirmado que fue él quien se acercó al Ayuntamiento: «Me pasan el contacto de Carlos Martínez Almeida (el primo del alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida) una amiga en común, que no se dónde vive, que ella es la directora de una universidad en la que yo estuve un año y mantenemos buena relación. Ella me dio el teléfono de Carlos Martínez Almeida, que no le conocía de nada a este señor. Llamé a Carlos Martínez Almeida y le dije que teníamos material sanitario para vender. Al ser el primero del alcalde, imaginé que me podría dar un contacto en el Ayuntamiento. Carlos Martínez Almeida me dio un mail, que creo que era de Elena Collado, como responsable de compras que estaba en ese momento». Además, ha declarado que «se os ocurrió a los dos» ofrecer el material sanitario al Ayuntamiento.

Los delitos a los que se enfrenta el hijo de Naty Abascal

La Fiscalía Anticorrupción interpuso una querella contra Luis Medina y su socio por la presunta comisión de delitos de estafa agravada, falsedad en documento mercantil y blanqueo de capitales. Después, el juez que instruye la causa, Adolfo Carretero Sánchez y a instancias de la Fiscalía Anticorrpución, imputó a Luis Medina por el delito de alzamiento de bienes. El empresario tuvo que depositar en concepto de fianza en un plazo máximo de tres días nada más y nada menos que cerca de 900.000 euros. Se desconoce si finalmente lo hizo. El juez que investiga el caso cree que Medina ha escondido su fortuna para evitar así los embargos por los otros delitos por los que se le investiga.

Aunque el futuro de Luis Medina todavía es una incógnita y hay que esperar a que se dicte sentencia, lo cierto es que él considera que ser un rostro famoso ha jugado en su contra. «Me siento ya condenado mediáticamente, pero a mí lo que me interesa es el juicio penal. Si no fuera tan popular no me hubieran tratado así y sería un comisionista más», dijo a ABC.