Jorge González, ganador de la última edición de Tu cara me suena, se sienta con SEMANA para contarnos su historia de superación


Como él mismo nos dice, 2020 ha sido, a nivel profesional, uno de los mejores años de su vida. Jorge González (32), ganador de la última edición de Tu cara me suena (Antena 3), se ha sentado con SEMANA para contarnos su historia de superación y cómo, con tesón y esfuerzo, pasó de dedicarse a la venta ambulante a saborear las mieles del éxito. Desde niño sabía que lo suyo eran los escenarios y con solo 10 años representó a España en Eurovisión Junior 2005, obteniendo la segunda posición. Después llegarían  Operación Triunfo y La Voz hasta llegar a Tu cara me suena.

Luis Miguel González

¿Qué supuso para ti ganar Tu cara me suena 8?
Cuando dijeron el nombre del ganador me quedé unos segundos sin reaccionar y cuando vi que los compañeros venían hacia a mí, fue cuando grité: “¡Yo!”. No me lo esperaba para nada. Mi cabeza estaba, en ese momento, en otra cosa.

Tu victoria fue un poco agridulce, pues coincidió con la llegada de Filomena.
Pues imagínate, celebré mi victoria en un hotel encerrado. No había trenes ni nada. Pasé allí seis días y me decía a mí mismo: Ni ganando lo puedo disfrutar…”. Lo único que pude hacer fue sacarme fotos con el premio y mandárselas a toda mi familia.

Por la pandemia, el concurso tuvo un parón, ¿cómo te afectó?
Fue un parón en el que reinicias y se te olvida todo. ¡hasta cantar! De hecho empecé a notar que quería cantar algo y no podía. Al principio pensé que era una chorrada, pero con el paso de las semanas todo fue a peor, y claro, no podía ir a un hospital por el tema del covid… Tardé cuatro meses en ir y ya me dijeron que tenía que operarme.

¿Qué pasaba y, sobre todo, cómo te encuentras ahora?
Pues que en una de las galas me había quedado sin voz, me hice una lesión y, como no paré, fue a más… Se hizo una especie de callo y había que quitarlo. Ahora me encuentro muy bien. Lo que pasa es que me operaron un mes antes de regresar a las grabaciones y vuelves con mascarilla, sin público… y con el miedo de que no me saliera la voz. Fue un plus de presión.

Después de presentarte a diferentes programas, ya era hora de que te tocara algo…
Es verdad que he salido airoso de todos los programas, porque la gente siempre me ha apoyado mucho. Operación triunfo, súperbien; en La Voz quedé segundo; en la selección para Eurovisión, tercero… Aunque en todos he considerado que he ganado, por el aprendizaje que he vivido, quería ganar uno para que eso significara el punto de partida hacia algún lugar…

¿Cómo surgió la oportunidad de participar en la aventura de Tu cara me suena?Soy una persona muy tímida, a la que no le gusta molestar a la gente. Pero me volvía loco por participar. Total que le mandé un mensaje a alguien de la productora, pero la audición estaba cerrada y me llevaron de invitado a una de las galas. No fue hasta tres años después cuando me llamaron para presentarme al casting.

Has estado en todos los talent y, sin embargo, has conseguido desmarcarte de cualquier etiqueta…
¡Exacto! Y con el cariño del público, que ha llegado a tal punto que me ha hecho ganar un concurso como este, en el que había cantantes brutales y gente muy fresca. Después de 15 años, estar ahí fue un privilegio, porque yo venía un poco de la nada…

¿Han juzgado tu trabajo por ser gitano?
Yo soy gitano y hay muchas cosas que no se toman a bien. Por ejemplo, el salir disfrazado de Beyoncé, para mi cultura es un shock. Recibí algún mensaje del tipo: “qué vergüenza eres para el pueblo gitano”. Sin embargo, ni con mi mujer, ni con mis padres he tenido ningún problema, ni me han cohibido. Todos han estado conmigo al pie del cañón.

También hay momentos duros, ¿no?
A veces, cuando estás en un programa, te das cuenta de que todo es una especie de espejismo, que no es real. Y cuando sales es como si te soltaran al vacío y te dejaran solo. Te caes, y lloras y tienes que salir y pelear solo. Es muy difícil llegar hasta aquí. Y todo el mundo te pide fotos, te llama, te invitan, te ofrecen… y luego te das cuenta de que a lo mejor ese mes no tienes dinero para pagar la factura de la luz. Eres popular en la calle, pero no tienes trabajo. ¿Y eso por qué? Porque no ha venido ninguna discográfica grande a invertir en mi. Eso es una inversión que yo no tengo.

¿Esto te llevó a pensar en tirar alguna vez la toalla?
Claro que sí. Muchas veces. De hecho ya había dicho “hasta aquí”. Estaba en un musical, acababa y me iba al paro. Pensé en la idea de buscar un trabajo ‘normal’, y ojo, yo vengo de la venta ambulante, no lo digo con desprecio. Tenía que buscar algo con urgencia y justo al mes me llamaron para participar en Tu cara me suena. Y yo había dado ya esa oportunidad por perdida e incluso  llegué a encontrar un curro en una discoteca. Justo cuando empecé, esa misma semana, me sonó el teléfono. Además, recuerdo que coincidió el mismo día de mi cumpleaños. Fue una doble felicidad.