Aunque en 2019 aseguraba que sus deudas con Hacienda habían quedado «a cero», lo cierto es que el fisco le sigue reclamando una importante cantidad. Todos los detalles de su agobiante situación económica, en SEMANA.


A Kiko Rivera le crecen los problemas. Desde que destapó la caja de Pandora y sacó a relucir los trapos sucios que tenía pendientes con Isabel Pantoja, al sevillano se le empiezan a acumular varios frentes abiertos. El primero de ellos, como bien se sabe, es la encarnizada batalla que lo enfrenta a su madre. También están los daños colaterales que este huracán ha ocasionado a otros miembros de la familia, como Irene Rosales, a quien la tonadillera acusa como la principal culpable en esta historia. O Chabelita, que sufrió una crisis de ansiedad durante la emisión de ‘La Casa Fuerte’ tras conocer las duras palabras con las que su hermano se ha referido a su progenitora. Pues bien. Aún hay más. Para colmo de sus males, Hacienda le pisa los talones al DJ. 

En 2019, el músico anunciaba a bombo y platillo que había puesto fin a sus deudas con Hacienda. Tras su paso por ‘GH Dúo’, el sevillano confesaba que su paso por el ‘reality’ de Telecinco había sido el empujón definitivo que necesitaba a nivel profesional para saldar sus obligaciones con el fisco. Hace un año explicaba que él y su mujer habían logrado con éxito poner sus cuentas «a cero». Y es verdad que han saldado gran parte de sus obligaciones y que gracias a sus apariciones en televisión ha podido liberarse de las cargas pendientes, pero la Agencia Tributaria aún sigue sus movimientos con lupa.

Los quebraderos de cabeza del DJ

En el nuevo número de SEMANA, disponible ya en tus quioscos y o descargando la versión online AQUÍ, publicamos en exclusiva la dura realidad que agobia al andaluz. Hacienda le reclama a Kiko 46.688,17 euros. Pero también hay otros detalles que suponen un verdadero quebradero de cabeza, como los problemas económicos derivados de los embargos a Cantora, la finca que heredó de su padre, Paquirri, de la que es copropietario al 47,60% y que ahora lo obliga a desafiar a su madre.

Telecinco

Para Kiko Rivera, la posibilidad de vender Cantora supondría un enorme alivio para sus arcas y para las de su madre. Deshacerse de esta macro vivienda de 500 hectáreas de dimensión y 2.000 metros cuadrados construidos sería como quitarse un enorme peso de encima. Pero Isabel Pantoja se niega a colgar el cartel de «se vende» en la casa que a lo largo de más tres décadas se ha convertido en su refugio… y casi en un búnker para ella desde que estalló la pandemia del coronavirus.

Kiko, dispuesto a reclamar el legado de su padre

Lo cierto es que una posible venta de Cantora no es tan fácil como pudiera parecer. Sobre el inmueble pesa una cuantiosa hipoteca. Eso, sumado a la oposición de su madre, pone las cosas muy difíciles. Solo el tiempo dirá si Kiko seguirá insistiendo en su afán por recuperar parte del legado de su padre y, así, poner fin a la pesadilla que supone deber dinero al erario público.