«No me dejaba ni ir a lavar el coche a la gasolinera porque decía que ponía poses», ha confesado Fayna sobre su ex y padre de sus hijos, Carlos ‘El Yoyas’.


Tres días después de conocerse la sentencia a la que se enfrenta el padre de sus hijos, Fayna Bethencourt ha roto su silencio para relatar en primera persona la pesadilla que ha vivido durante sus 19 años de relación con su pareja, Carlos Navarro. El pasado viernes, el exconcursante de ‘GH 2’ fue condenado por el Juzgado de lo Penal número 5 de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas) como autor de siete delitos, seis de ellos consumados en la también exconcursante del famoso ‘reality’ de Telecinco y de sus dos hijos (ambos menores de edad) y un séptimo perpetrado contra la nueva pareja de su ex.

«La justicia me ha dado la razón», admite Fayna

Fayna y Carlos fueron una de las parejas de la segunda edición de ‘Gran Hermano’, en 2001. Poco tardó el de L’Hospitalet de Llobregat en montar bronca dentro de la casa. «A ver si en la calle me habla como me ha hablado el imbécil. Que le voy a pegar dos yoyas que le van a temblar las orejas», dijo a Fayna tras una discusión con Ángel. Aquella frase le hizo adquirir el sobrenombre de ‘El Yoyas’, así como su expulsión de la casa de Guadalix de la Sierra. Ahora, tras años sufriendo malos tratos, Fayna Bethencourt ha logrado que la Justicia le dé la razón y condene al catalán a casi seis años de cárcel por los malos tratos que le infringió a ella y a los dos hijos que tienen en común.

«Estoy aliviada porque la justicia me ha dado la razón. Son muchos sentimientos encontrados. Muchos años de aguantar lo que aguanté. Estoy feliz por mí y por mi familia», ha explicado la canaria tras saber la decisión del juez a «El cierre digital». «El tema judicial sí que se acabó, aunque puede recurrir todavía la sentencia. La pesadilla terminó en realidad cuando salí de Barcelona con mis hijos y aún así me persiguió hasta Canarias».

GTRES

En efecto, la sentencia es recurrible ante la Audiencia de Las Palmas. A Fayna le queda el consuelo de que la justicia ha declarado a Carlos como autor de un delito de maltrato habitual en el ámbito familiar, por el que lo condena a dos años de cárcel, cuatro años de prohibición para llevar armas, cuatro años de alejamiento e incomunicación con ella y con sus hijos y otros cuatro de privación de la patria potestad; y cuatro delitos de lesiones en el ámbito familiar. Por todos estos delitos se le imponen 11 meses de cárcel, la prohibición de portar armas durante dos años y ocho meses y dos años de alejamiento de su exmujer.

Así habla la canaria de Carlos ‘El Yoyas’: «Es un maltratador»

Antes de llegar a este punto, a la canaria le ha tocado vivir una larga y dolorosa batalla judicial. «Es un maltratador. No me dejaba ni ir a lavar el coche a la gasolinera porque decía que ponía poses y eso no era aceptable«, ha explicado al citado diario.

GTRES

Durante su tortuosa relación con Carlos ‘El Yoyas’, Fayna asegura haber vivido un auténtico calvario. Califica a su ex como a alguien «violento, hostil e humillante». Uno de los episodios más duros que le tocó vivir a su lado tuvo lugar en el año 2013, cuando, según su relato, el catalán le dio una paliza delante de uno de sus pequeños, que entonces tenía tres años. Luego la arrastró al dormitorio mientras le decía: «¿Qué quieres que te rompa, el brazo o una costilla?».

Además de propinarle «patadas, puñetazos», amenazarla o insultarla con frecuencia, Carlos ‘El Yoyas’ se refería a su mujer con con frases como «eres una hija de puta», «una subnormal» o «una golfa», según recoge una de las denuncias presentadas por la exconsurante de ‘Gran Hermano 2’.

«Me daba vergüenza confesar lo que pasaba»

La primera vez que Fayna Bethencourt denunció a Carlos fue el 5 de septiembre del 2017. Poco después acudía al juzgado para solicitar el archivo de las diligencias, ya que le había perdonado. Volvió a denunciarlo el 11 de enero del 2018 tras recibir mensajes de texto de contenido amenazante para ella y para su nueva pareja, y después de que éste se hubiera trasladado de nuevo a Gran Canaria sin haberla avisado.

Ahora Fayna ha admitido que ha guardado silencio porque no se atrevía a contar su angustia. «Me daba vergüenza confesar lo que pasaba». Ahora solo desea pasar página y continuar con su vida: «No quiero saber nasa de él ni de los suyos. Siempre he tenido un apoyo emocional de mi familia».