En silencio, la mujer de Kiko Rivera lleva meses volcada en atender a sus padres, ambos enfermos. Apenas ha hablado públicamente del grave estado de su madre, a la que se ha dedicado en cuerpo y alma hasta el día de su fallecimiento.


Irene Rosales se ha enfrentado hoy a uno de los días más difíciles de su vida. Su madre, Teresa Vázquez, ha fallecido en la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta como  consecuencia de una grave enfermedad. Según han confirmado en exclusiva a SEMANA personas de su entorno, la mujer de Kiko Rivera está devastada.

Los meses más duros en la vida de Irene

La madre de Irene ha dicho adiós en la más estricta intimidad. Pocas personas conocían la complejidad de su estado de salud. La propia Irene, un personaje público de primera línea, había conseguido preservar a su progenitora del foco mediático. Siempre discreta, la nuera de Isabel Pantoja llevaba una larga temporada acompañando a su madre, aquejada de una grave dolencia. Y lo ha hecho en silencio.

La modelo apenas ha contado a los medios el calvario que ha sufrido en los últimos tiempos. Su padre lleva muchos años enfermo. Y, desde hace meses, también lo ha estado su madre. Sin embargo, Irene ha mostrado su cara más amable.

Solo tuvo un momento de debilidad. Fue el pasado 29 de diciembre cuando se vino abajo en pleno directo. La colaboradora de ‘Viva la vida’ no pudo reprimir las lágrimas cuando Emma García le comentó que la notaba algo «raro». «Irene, ¿estás bien? ¿Estás teniendo un fin de año bueno? ¿Qué te pasa? Conozco muy poco a Irene, lo que nos vemos aquí, pero hoy te he notado algo», declaraba la presentadora.