Se trata de una mansión con un gran valor sentimental a la que el diestro estaba muy unido: «El precio es muy elevado».


El próximo 11 de septiembre Enrique Ponce y Paloma Cuevas se reunirán en un importante acontecimiento familiar: la primera comunión de su hija pequeña, Bianca. Una celebración que tendrá lugar en la Finca Cetrina, la que fuera residencia familiar del exmatrimonio, situada en la localidad jienense de Navas de San Juan. Un lugar de calado valor sentimental que ha albergado destacados momentos familiares como el que vivirá en tan solo unos días. Ahora conocemos que este podría ser el último, ya que el torero y la empresaria han decidido ponerla a la venta.

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«Será de las últimas celebraciones que tenga lugar aquí porque lleva cuatro meses a la venta», ha afirmado Diego Arrabal durante su participación en el programa ‘Viva la vida’. Añadía que por el momento existe un grupo inversor interesado en la propiedad. Una mansión a la que el torero estaba muy unido: «Sobre todo para él es una finca de gran valor sentimental. La casa es un palacio en medio de la nada», añadía el paparazzi. También recordaba que «ha sido testigo de muchos comienzos de pareja. Allí se han enamorado muchos amigos de Paloma como Genoveva Casanova y Luis Miguel».

Marisa Martín Blázquez ha confirmado esta información que ha dado el fotógrafo: «Por lo que tengo entendido el precio es muy elevado. Estamos hablando de muchos millones de euros». La periodista también ha dado algunos detalles de la casa: «Tiene 1200 metros cuadrados distribuidos en tres plantas. Es una finca que además produce porque tiene una ganadería. Es una finca rentable».

Tras muchas idas y venidas con la fecha de la primera comunión de Bianca a consecuencia de las restricciones que hemos sufrido por la pandemia, finalmente la expareja ha decidido que se celebre el próximo sábado. Coincide, además, con una día marcado en rojo para Paloma Cuevas ya que cumplirá 49 años. Se sabe que Ana Soria no acudirá al acontecimiento.

Paloma Cuevas, enamorada de la vida

Tras 25 años de matrimonio y dos hijas en común, Paloma Cuevas y Enrique Ponce firmaban su divorcio el pasado 16 de julio después de un sinfín de trabas que entorpecían el acuerdo entre ambos. La empresaria y el diestro están siguiendo sus caminos por separado y centrados en proteger la familia que han creado. Mientras que el torero está viviendo su nueva historia de amor con la joven Ana Soria, la diseñadora se ha volcado por completo en el cuidado de su familia.

Enamorada de la vida, Cuevas ha hecho hincapié por activa y por pasiva lo importante que es su familia para ella. «¿De qué trata la vida? La vida trata de a quién amas, de ayudar a quien nos necesita, de hacer felices a quienes tenemos cerca…En definitiva, de construir recuerdos bonitos y si son desde la infancia mucho mejor», escribió en su red social hace unos meses dejando constancia que los suyos son su máxima prioridad.