Elena Furiase y su novio, Gonzalo Sierra, tenian previsto casarse al final del verano, pero el miedo al coronavirus ha frenado sus planes. Lolita Flores desmintió la exclusiva de SEMANA, pero ahora su hija le ha dejado mal y lo ha confirmado


Hace unos días, en SEMANA adelantábamos en exclusiva que Elena Furiase, la hija de Lolita Flores y Guillermo Furiase, había cancelado la boda que estaba preparando en secreto con el músico Gonzalo Sierra. Eso implicaba otra noticia, y era que la pareja había decidido casarse, algo que hasta entonces no se sabía. A Elena Furiase se le había preguntado en numerosas ocasiones por la boda y siempre echaba balones fuera.

Que se publicara esta noticia pilló por sorpresa al clan Flores. Ellos querían que la gente se enterara de otra manera, no en las páginas de la revista SEMANA. Pero no pudo ser. Este medio adelantó en exclusiva la información sobre los planes de boda de Elena Furiase y su novio, lo que parece no gustó a Lolita Flores, que cuando le preguntaron por la boda vino a desmentir la noticia y mintió diciendo que le extrañaba que eso fuera así y ella no lo supiera: “Si es verdad, me molestaría mucho que yo no me haya enterado”, dijo la cantante, dejando entrever que no era cierto lo que ahora ya se ha confirmado.

Pues ahora, la propia Elena Furiase, su hija, la ha dejado mal al confirmar la noticia de SEMANA en la revista ‘Hola’ y anunciar que la boda la han pospuesto para el próximo verano del 2021. “Tanto Gonzalo como yo, lo mismo que nuestras respectivas familias, estamos muy felices”, ha dicho la nieta de Lola Flores al hablar sobre sus planes de vestir de blanco y jurarle amor eterno al padre de su hijo Noah, con el que mantiene una relación desde hace ya dos años.

Elena Furiase y Gonzalo Sierra tenían previsto casarse después del presente verano. Lo habían decidido durante el confinamiento, cuando el músico se animó a hincar rodilla en el suelo y pedirle matrimonio a su novia. No esperaban que la situación generada por el coronavirus se alargase tanto en el tiempo y afectase de tal manera a la economía de nuestro país. Así, viendo que en septiembre se seguiría con restricciones de distancia social y de número de personas que pueden congregarse en un mismo espacio, decidieron aplazar sus planes de boda para el año que viene. De haber seguido adelante con sus planes, no podrían disfrutar de la boda como les gustaría y el reportaje fotográfico con mascarillas no quedaría tan lucido, por los que decidieron cancelarla y prepararla para otro momento. Por el momento se conocen muy pocos detalles de su próximo enlace, tan solo que será el próximo verano fuera de Madrid.