La “deshumanizada” y “destruida” imagen de Iñaki Urdangarin

El marido de la Infanta Cristina aparecía este jueves públicamente por primera vez desde que el 18 de junio de 2018 ingresara en la cárcel de Brieva (Ávila).

Este jueves aparecía públicamente por primera vez Iñaki Urdangarin desde que el 18 de junio de 2018 ingresara en la cárcel de Brieva (Ávila) para cumplir una condena de 5 años y 10 meses de prisión por el ‘caso Noós’. Lo hacía a las 9:58, entrando a pie en el Hogar don Orione de Pozuelo de Alarcón (Madrid), donde va a realizar trabajos de voluntariado con personas con discapacidad. Vestido con camisa, pantalón azul, zapatillas deportivas y portando una mochila gris, ha saludado a la prensa que allí se encontraba y no ha hecho ningún tipo de declaración.

La imagen ha llamado la atención. Nos lo esperábamos peor. El juez titular del juzgado de Vigilancia Penitenciaria del Juzgado número 1 de Valladolid planteaba la necesidad de que Iñaki Urdangarin realizara este voluntariado por motivos de humanidad, ya que el marido de la infanta Cristina ha sido sometido a un aislamiento que lo ha deshumanizado y destruido.

Según el auto con el que el magistrado aprobó el trabajo de voluntariado de Urdangarin en contra del criterio de Instituciones Penitenciarias y la Fiscalía, “la realización de una actividad en el exterior es más que positiva para reducir o eliminar la desocialización y deshumanización, la destrucción del individuo que conlleva la soledad absoluta a la que se le ha sometido, lo cual conecta con algo esencial en cualquier programa de tratamiento, fomentar la autoestima”.

Sin embargo, su imagen no muestra una persona destruida ni deshumanizada. Todos nos esperábamos una persona consumida y con un aspecto débil. Pero todo lo contrario. Nos hemos encontrado un Iñaki Urdangarin sonriente y con un físico idéntico al de antes de entrar en prisión.

De hecho, la tónica general de los comentarios sobre su aparición ha sido el buen aspecto que presenta. Incluso, el director de centro donde realiza el voluntariado ha declarado que los internos del centro ya le llaman “el alto guapo”. Nada que ver, por poner un ejemplo, al aspecto que llevó a Julián Muñoz a abandonar la cárcel y que incluso ha sido muy cuestionado.

Sobre el voluntariado, Urdangarin repetirá estas salidas de ocho horas diarias dos veces a la semana, martes y jueves. Será con personas con discapacidad y, como destaca el magistrado, será «sin contraprestación económica o material». El director del centro ha recalcado que “hará lo mismo que los demás”. De hecho, comerá con el resto de voluntarios.

El director del centro habla sobre la llegada de Iñaki Urdangarin

Así es el centro donde Iñaki Urdangarin hace su voluntariado