El novio de Chabelita ha empezado 2021 dispuesto a perder los kilos de más que ha cogido en los últimos meses. Así entrena para ponerse en forma.


Al igual que otros rostros conocidos, Asraf Beno ha comenzado el año 2021 lleno de muy buenos propósitos. Uno de ellos, perder peso y recuperar la forma que ha perdido en los últimos meses. Su paso por ‘La casa fuerte’ junto a Chabelita supuso un parón en su habitual rutina de entrenamientos. Y, esto, sumado a los excesos propios de las Navidades, ha hecho que coja algunos kilitos de más. Por este motivo, el modelo de origen ceutí ha arrancado enero dispuesto a retomar sus viejas costumbres: cuidarse a tope y darlo todo para presumir de un cuerpo de infarto.

@asraf_beno

El yerno de Isabel Pantoja, decidido a perder peso y tonificar la silueta, ha comenzado a practicar ejercicio a diario. Cada mañana sale a correr cerca de las inmediaciones de la vivienda que comparte con Chabelita. «Vamos a darle», señala a sus seguidores, cargado de ganas y optimismo. El joven ha publicado también el resultado de sus sesiones matinales de running: «4 kilómetros. Toca recuperar poco a poco. 636 calorías en 36 minutos», indica.

@asraf_beno

El pasado mes de noviembre, cuando concursaba en el ‘reality’ de Telecinco, Asraf Beno se mostraba muy duro consigo mismo al hablar de su aspecto físico: “Cuando hablo de mis cosas malas, siempre me pongo a llorar… Me veo y me pongo a llorar. Me veo el físico, estoy con más barriga, tengo peor cuerpo… Me defraudo al verme cómo estoy físicamente. De carácter sigo siendo el mismo, natural… No estoy en el mejor momento de mi vida”, decía.

«No me gusto físicamente»

Y es que Asraf, acostumbrado a trabajar como modelo y desfilar en pasarela, llevaba muy mal su aumento de peso. «Yo no sabría valorarme a mí mismo, se ve en mí a una persona insegura y yo dentro de mí soy bastante inseguro», explicaba. «No me gusto físicamente. De ganar un certamen de belleza a verme así, no estoy seguro conmigo mismo. Hay algo interno, inseguridad por ser de dónde soy… no sé si es inseguridad o un trato diferente… no sería racismo, pero sí un trato diferente y me he sentido diferente. Me he tenido que juntar con amigos marroquís para sentirme más aceptado».