Las mujeres más importantes en la vida de Carlos Falcó no se hablan ni mantienen contacto alguno. ¿Cuál es el origen del mal rollo entre ellas?


Que Esther Doña y Tamara Falcó no tienen relación alguna es de sobra conocido. Tras la muerte de Carlos Falcó, entre ellas no existe vínculo alguno. Pero, ¿cuál es el origen del mal rollo entre ellas? ¿De dónde viene la guerra fría entre dos de las mujeres más importantes en la vida del Marqués de Griñón? 

Para entender la ‘no relación’ entre la viuda del aristócrata y su hija hay que remontarse a los principios: al momento en el que Esther Doña irrumpió en la vida del empresario vinícola. La historia de amor entre Falcó y la malagueña comenzó a finales del año 2015. Entonces, el ex de Isabel Preysler sorprendía a todo el país al enamorarse de una desconocida y atractiva empresaria 41 años más joven que él. La enorme diferencia de edad entre ellos nunca fue un obstáculo. Todo lo contrario. El noble se aferró a su idilio con mucha fuerza y no tardó en convertir a su atractiva novia en su cuarta esposa.

Pero antes de que se decidieran a darse el ‘sí, quiero’, Carlos Falcó intentó por todos los medios que Esther Doña fuese aceptada por sus cinco hijos. Por eso no tardó en presentar a su nuevo amor a sus vástagos. Era un hombre familiar, y para él era importante que reinase la armonía en casa. En un primer momento pareció conseguir su propósito. A la andaluza los hijos del marqués la miraban con cierto recelo, pero la respetaron como pareja de su padre.

© @tamara_falco

La propia Esther ha contado hace unos días que la reacción de Tamara al saber de su relación con su padre fue de total agrado. «Me dijo Carlos que cuando empezamos la relación, habló con Tamara y le dijo que estaba conociendo a alguien. Ella le dijo que le contara y le enseñó una foto mía. Le dijo ‘papi, es que me encanta para ti», ha revelado en ‘La Hora de la 1’, donde trabaja como colaboradora. «La mala relación fue a raíz de la boda, ahí nos distanciamos», ha puntualizado.

La relación con Tamara «se distanció cuando nos íbamos a casar»

Las palabras de Esther Doña son fieles a la realidad. Porque fue tras anunciar que se convertirían en marido y mujer cuando cambiaron las cosas. «Hubo una buena relación, o una relación más cercana cuando Carlos y yo empezamos la relación. Se distanció cuando nos íbamos a casar», ha confesado la malagueña.