La estilista Cristina Rodríguez nos abre las puertas de su hogar y confirma que ha pospuesto su boda para el año que viene


Como ella misma cuenta, la gente nunca adivinaría que esta es su casa. Cristina Rodríguez (51) nos ha abierto las puertas de su hogar para mostrarnos su lado más desconocido. Y se sienta con SEMANA y nos cuenta cómo ha pasado estos últimos meses, qué tal su noviazgo con el ejecutivo Raúl García Gil, tras tener que cancelar su boda y sobre todo, cómo es Cristina cuando nadie la observa.

¿Qué balance haces de estos últimos meses?
Pues que se me han pasado en un segundo. El balance es que somos muy frágiles, que es nuestra guerra la que hemos pasado y estamos pasando, que no tenemos memoria y que todos somos muy insensatos y muy poco solidarios.

¿Cuál ha sido el peor momento que has vivido?
Sobretodo al principio del confinamiento, que estaba malita, llamaba muchísimo al centro médico y pensaba: «dios mío, por favor, que no tenga que ir a urgencias». Veía la televisión y pasaba miedo. El hecho de pensar que podía acabar en Ifema me daba pavor. Por suerte no estuve tan malita, lo pasé sola y ahora tengo anticuerpos.

Pero ha habido cosas buenas, ¿no?
Sí, es verdad. Yo la llamaba poco y cada vez que ella me llamaba le decía que no tenía tiempo para hablar. Y ahora hemos hablado y nos hemos contado muchas cosas. Es algo que mantenemos en la actualidad. Después de mucho tiempo fui a Benidorm a ver a mi madre, y no paraba de decirme, «vamos a la piscina, para que mis amigas te vean, que te quieren ver y quiero chulear de hija». Es verdad que estamos teniendo una relación muy cercana, como nunca la habíamos tenido. Si algo he sacado bueno, es eso

Nos has recibido en tu casa por primera vez, de todas las estancias ¿cuál es tu favorita?
A mí me gusta mucho estar en el sofá y luego me encanta mi habitación con el tocador, porque era lo que siempre quise tener y ahora tengo. Me encanta salir de la ducha y maquillarme, arreglarme y verme todo… este rincón me encanta.

¿Cómo es Cristina en la intimidad de su hogar?
Soy muy mandona. Me encanta mandar, tanto en mi casa como en el trabajo. Eso y organizar, son de mis cosas favoritas.

Contrasta mucho tu manera de vestir con la decoración que has elegido para tu hogar
No tiene demasiado elementos. Me estresa ver muchas cosas por la casa. No soy extremadamente ordenada, pero no puedo soportar el desorden y tu dirás «¿cómo se hace eso?», pues tengo a mi Amanda, que me ayuda y me organiza todo. Me gusta tener todo tapadito. Prefiero tener poco. Si hubiera tres casas para elegir, nunca pensarías que esta es la mía.

Tienes la cocina compartida con el salón comedor ¿Eres muy cocinillas?
Sólo he cocinado durante el confinamiento (Se ríe) Y cocino muy bien. He hecho musaka, un plato que a mi novio le encanta. También he hecho arroces, que nunca los había intentado hacer… Incluso me he atrevido con el tiramisú… Así engordé de tal manera.

Cambiando de tema, me hablas de tu pareja ¿Cómo ha sido tu relación con él?
Hasta semana santa estuvimos separados y después pudimos estar juntos. Fue maravilloso, Raúl estaba teletrabajando y yo cocinando todo el rato (se ríe). El y yo nos llevamos muy bien y nos reímos mucho, para mí eso es muy importante. Mi novio es muy serio, pero muy divertido y a mí me gustan que me hagan reír. ¿Y lo mejor? Que todo le parece bien.

Teníais planes para casaros en verano, pero se han tenido que posponer…
Tenía todo organizado, menos el vestido. Lo he parado todo, porque de aquí al 17 de julio de 2021 puede pasar de todo. ¿Sabes qué pasa? Creo que solamente hay una cosa buena al cumplir edad, que no tienes ansiedad por las cosas. Si no se puede, pues no pasa nada. Él y yo nos queremos y ya está, así que ¿qué más da? Yo quiero casarme y nos vamos a casar, pero cuando podamos.

¿Cuál es tu boda ideal?
Yo lo que tengo claro es que me quiero casar sin mascarillas, con todo el mundo abrazándose, besándose y borrachos. Quiero que la gente se emborrache y que coman mucho. No quiero nada a distancia, a ver que pasa en el 2021…

No habéis pensado en la posibilidad de vivir juntos
No, porque él tiene hijos y tiene custodia compartida. Sus hijos son mayores, son divinos, pero yo soy poco del concepto de familia. No tengo hijos porque no quiero tenerlos. Nos va muy bien estar así. ¿Porqué vamos a meterle a los niños una madrastra en casa? Es guay tener una madrastra para divertirse, pero sin movidas. Aunque nos casemos, mientras él esté con los niños, viviremos separados. Y encima a él le parece bien. Dice que tiene la custodia de sus hijos o mía, y encima vivimos al lado. Nos va muy bien y no queremos cambiar la fórmula.